Después de su destitución en el 2017, la expresidenta surcoreana Park Geun-hye, ha sido condenada a 24 años de prisión y a pagar una multa de más de 16 millones de dólares.

La sentencia fue televisada en vivo, lo cual mantuvo al país en vilo por casi dos horas. Con esta, se considera verdadero las acusaciones en su contra que alegaban que tanto ella como su amiga Choi Soon-sil, apodada la “Rasputina”, crearon una red de favores a través de la cual extorsionaban a grandes empresa reconocidas mundialmente como Samsung, Hyundai o Lotte.

Entre los cargos de los que se le acusaba, y por los mismos que ha sido declarada culpable  figuran el abuso de poder, el soborno, la coacción o la filtración de secretos oficiales.

Cabe recordar que Park, no se ha presentado ante los jueces desde octubre pasado pues ha calificado como parcial y motivado políticamente su proceso, además de haber denunciado que se le haya mantenido en prisión de manera preventiva.

Los argumentos recogidos en la sentencia fueron claros y contundentes, aunque los jueces rebajaron la petición de la fiscalía de 30 años de prisión y una multa de 90 millones de euros (unos 95 millones de dólares).

Fuente: Agencias

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.