El reclamo fue directo y sin escatimar, al menos para quien lo entendió y puso atención. El presidente Enrique Peña Nieto recordó a gobernadores y al Congreso los faltantes y las deficiencias que han surgido para que los índices de criminalidad y violencia repunten en varias zonas del país.

Por un lado, la falta de esfuerzos concretos en los gobiernos locales, a pesar de que la Federación ha invertido miles de millones de pesos y otorgado infraestructura; por otro, y por enésima vez se menciona, la indolencia de los legisladores para hacer los cambios legales necesarios.

Los reclamos y señalamientos

1.El presidente recordó los indicadores con los que recibió el país en la materia, marcando la factura a la anterior administración.

“Para tenerlo presente y recordarlo, que en seis años, del 2006 al 2012, la extorsión había crecido 130 por ciento, el secuestro en más de 90 por ciento y la tasa de homicidios dolosos había aumentado 120 por ciento, al pasar de 10 a 22 casos por cada 100 mil habitantes”.

2. Al reconocer que este año se ha presentado un reto importante ante el número de delitos dolosos, lanzó el primer llamado.

“Hago un respetuoso llamado a redoblar esfuerzos contra la inseguridad, ya que es una exigencia de la sociedad…”

3. El mandatario llamó a todos los gobernadores, al jefe de gobierno capitalino, así como a los municipios, a redoblar todos los esfuerzos.

“Cada quien tiene que asumir la responsabilidad que le corresponde; tanto las autoridades estatales, como las municipales deben cumplir plenamente su obligación de brindar protección a sus comunidades”.

4. De manera amplia detalló los apoyos que se les han otorgado, vía recursos federales.

“”En esta administración han apoyado el fortalecimiento de las capacidades institucionales, de las corporaciones locales de seguridad, y así lo acredita la asignación de más de 49 mil millones de pesos en subsidios y aportaciones federales en los últimos cuatro años…”

“Con estos recursos, se han renovado instalaciones, se han aportado vehículos, equipos, armamento y tecnologías de comunicación, además se ha capacitado a más de 500 mil elementos de seguridad pública y de procuración de justicia, y a 34 mil mandos policiales…”.

5. Por supuesto que esto derivó en el llamado, una vez más, a poner en marcha una verdadera reingeniería de los cuerpos de seguridad.

“Si queremos atender la demanda de seguridad de las familias mexicanas, es indispensable rediseñar el modelo policial del país y para ello se requiere en primer lugar contar con el marco jurídico adecuado…”

policia

6. Tocó el turno de reclamarle al Congreso, al hacer el diagnóstico de que no se puede avanzar en el tema del combate a la inseguridad y el crimen, con herramientas legales de hace 30 años.

“En el México del 2016 no se puede combatir eficazmente a los grupos delictivos con herramientas legales e institucionales, que a veces datan de los años 80 o 90; el sistema actual, en muchos de sus ámbitos y aspectos, resulta francamente obsoleto…

7. Por supuesto puso sobre la mesa las iniciativas que a todas luces se han quedado en “la congeladora legislativa”.

“Por eso hace dos años envíe al Congreso una iniciativa de Reforma para actualizar el modelo policial con el objetivo de tener policías locales sólidas, con criterios homologados para su profesionalización, equipamiento y actuación”.

8. Si bien colocó a la seguridad como una prioridad para lo que resta de su sexenio, reconoció que es una demanda de esta generación.

9. Hizo eco de lo que en su momento demandó el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos.

“Así mismo, si el objetivo último es que las acciones de seguridad recaiga en las instituciones policiales, necesitamos legislar para dar marco de certidumbre a la actuación subsidiaria de las Fuerzas Armadas en este tipo de actividades y para ello es preciso contar con una Ley de Seguridad Interior que regule la participación de nuestros efectivos militares”.

10. Demandó que todos los actores, políticos y sociales se sumen a las tareas que encabeza su administración.

“Hoy más que nunca, todos debemos hacer un frente común contra la violencia y la delincuencia. En esta misión colectiva, el Gobierno de la República continuará encabezando los esfuerzos institucionales para ofrecer una respuesta duradera a la legítima demanda de seguridad”.

Fue la sesión número 41 del Consejo Nacional de Seguridad Pública. Aunque con matices, nuevos nombres y nuevos rostros, se siguió hablando de los pendientes y faltantes, pues de los allí presentes, muy pocos podrían hablar de tener o aportar resultados contundentes en este rubro por demás esencial.

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