Los mexicanos llevamos mucho  tiempo tratando de generar cambios de fondo para mejorar la calidad de la educación.

Los rezagos en este ámbito se han convertido en un lastre que nos impide avanzar en la competitividad del país, pero lo más preocupante es que nuestros niños y jóvenes están atados a un futuro limitado por la carencia de habilidades y competencias que demanda el mundo actual y el del futuro.

El diagnóstico de la educación en México nos deja una gran insatisfacción. La más reciente evaluación PISA de la OCDE nos muestra que es urgente atender el tema como una prioridad nacional, ya que casi la mitad de nuestros jóvenes no comprenden lo que leen, aun cuando ya estudiaron seis años de primaria y tres de secundaria.

En efecto, los estudiantes mexicanos se han ubicado en los rangos más bajos de esta evaluación internacional. El 48% de los alumnos de 15 años registra conocimientos insuficientes en el área de ciencias, 42% también conocimientos insuficientes en lectura y 57% en una disciplina tan importante como las matemáticas. En estas tres áreas, solamente algo así como el 1% de nuestros estudiantes logran alcanzar niveles de competencia en grado de excelencia.

Esos resultados afectan la competitividad de México, dado que  el avance de seis lugares que el país obtuvo en el Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial en su edición 2016-2017, y en el que nuestro país ocupa el sitio 51 entre 138 países evaluados, se diluye al observar los indicadores en materia educativa.

Si hablamos de calidad de educación primaria ocupamos el sitio 114 de los 138 países evaluados; si consideramos la eficacia del sistema educativo en el nivel superior, ocupamos el lugar 112, y tratándose de la enseñanza de Matemáticas y Ciencias en universidades, nuestro país ocupa el lugar 120 también dentro del universo de 138 países evaluados.

Una de las prioridades estratégicas de COPARMEX a lo largo de su historia, ha sido precisamente la promoción de la educación de calidad para todos los mexicanos, como factor determinante del desarrollo de México, con equidad.

Por eso desde la sociedad, hemos trabajado a lo largo de varias décadas con las autoridades educativas federales, estatales y municipales; con los padres de familia en los Consejos de Participación Social. En Coparmex hemos sido observadores en diversos procesos de evaluación de alumnos y maestros.

Hoy hacemos un llamado a la sociedad para que desde nuestro ámbito de acción, todos contribuyamos al éxito de los cambios que se van a emprender en el entorno escolar y en las aulas con el nuevo Modelo Educativo para la Educación Obligatoria, que entrará en vigor a partir de 2018.

El nuevo modelo  educativo recoge los principales temas que son prioritarios para mejorar la calidad y equidad de la educación, mediante el cambio pedagógico para aprender a aprender y pone a la escuela y a los alumnos en el centro del sistema educativo.

Desde la sociedad hacemos un llamado para blindar la política educativa para los próximos años aun cuando se den cambios de gobiernos. No podemos permitir que la educación de los niños y jóvenes de México pueda ser rehén de intereses políticos o de grupos y que deje a la educación ajena a su objetivo principal preparar más y mejor a los mexicanos para que enfrenten exitosamente los desafíos del mundo actual y del futuro.

Es fundamental para fortalecer el nuevo Modelo Educativo que todos nos sintamos parte de él que nos involucremos en su implementación desde el ámbito de los maestros, directores de escuela, padres de familia incluso los alumnos.

Se necesita también que otros actores participen subsidiariamente en su implementación, así están llamados los empresarios, los académicos, los organismos de la sociedad civil tanto nacionales como internacionales. Sólo de esta forma se dará garantía de una implementación exitosa en el largo plazo.

Es preciso cuidar los otros pilares del nuevo modelo educativo, como lo es la modernización de la formación de los maestros, de manera que más escuelas públicas y privadas puedan formar docentes que estén a la altura de estos retos.

En la nueva gobernanza educativa planteada con el cambio de Modelo Educativo, es posible crear una “Contraloría social”, de manera que todos los interesados en la educación estemos incluidos y tengamos acceso a los avances que se reporten, para verificar cómo se van dando estos cambios.

Ya no podemos perder más tiempo, es la hora de mejorar sustancialmente las condiciones en que se imparte la educación; asegurémonos que efectivamente se reduzcan  las brechas para que más niños y jóvenes de todo el país tengan acceso a educación de mayor calidad, con equidad, como es su derecho y como México lo necesita.

Muchas Gracias

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