Una ONG recurre el veto al bañador islámico en más de diez ciudades.

Desde que la ciudad francesa de Cannes anunció haber prohibido el burkini en sus playas durante el verano, más de una decena de localidades se han sumado a la iniciativa. A medida que se multiplican las órdenes municipales contra el bañador islámico, que cubre el cuerpo y el cabello, también se acumulan las demandas ante la justicia. La Liga de Derechos Humanos ha decidido recurrir cada decisión ciudad por ciudad. En paralelo, el Colectivo Contra la Islamofobia en Francia (CCIF) ha recurrido al Consejo de Estado, la mayor autoridad administrativa del país, después de que un juez validara la prohibición en Niza.

“Estamos recurriendo ante la justicia de forma sistemática cada prohibición”, explica Michel Tubiana, conocido abogado y presidente de honor de la ONG Liga de Derechos Humanos. “Es un tema jurídico y esperamos sobre el fondo de la cuestión que se pronuncie el Consejo de Estado. Si por desgracia lo validara, quiere decir que cualquier alcalde puede establecer un código de vestimenta en las playas de Francia. Es una locura”, añade.

En la primera demanda de este tipo, presentada hace una semana contra el veto decidido en Cannes, la justicia validó la prohibición en nombre de la laicidad y del riesgo de que la polémica prenda pueda provocar altercados. El juez negó entonces también el carácter urgente de la solicitud de suspensión, alegado por el CCIF dado que el veto ya estaba en vigor. El CCIF recurrió el fallo al Consejo de Estado el pasado martes. Al haber sido negada la urgencia en primera instancia, el procedimiento del recurso es diferente y la autoridad judicial tiene semanas para pronunciarse (en un procedimiento urgente el plazo hubiera sido de dos días).

En paralelo, el tribunal administrativo de Niza examina ahora el veto pronunciado en la localidad vecina de Villeneuve-Loubet. Habitualmente, este tipo de demandas las trata un juez único. Pero esta vez el tribunal ha optado por una formación con varios magistrados “dada la sensibilidad del caso”. La audiencia se celebró este viernes por la mañana y el fallo se dará a conocer el lunes o el martes.

Las prohibiciones se han dictado en una decena de localidades de la Costa Azul –la última en anunciarlo ha sido Niza este viernes–, y en algunas otras ciudades como Le Tourquet, en el norte de Francia, y Sisco, en Córcega. La mayoría de las órdenes municipales estipulan que el veto está en vigor hasta una fecha concreta, que varía entre finales de agosto y mediados de septiembre. Por ello, la esperada decisión del Consejo de Estado, que según el primer ministro Manuel Valls se pronunciará “próximamente”, posiblemente llegue tarde. Al tratarse de la mayor autoridad judicial sentará sin embargo jurisprudencia.

FUENTE: EL PAIS

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