Del 22 al 25 de marzo ha tenido lugar el magno evento de las y los Industriales de Transformación, la Convención Nacional de Delegaciones, Ramas y Sectores Industriales, donde tuvimos oportunidad de escuchar a expertos internacionales como Ricardo Hausmann y Paul Krugman; líderes empresariales como Ricardo Salinas Pliego y funcionarios de dependencias  estrechamente vinculadas a los temas de la Industria como Ildefonso Guajardo, Miguel Ángel Osorio Chong, José Narro Robles, Mikel Arriola; así como el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila y el Presidente Enrique Peña Nieto.

Luego de la Convención,  hemos obtenido una agenda posterior que refrenda el reto que la Industria Nacional tiene enfrente, pero también las oportunidades que podemos tomar y, sobre todo,  el gran compromiso que los sectores productivos tenemos  con la sociedad.

Canacintra ha dicho fuerte y claro que México no puede permitirse un crecimiento industrial anual de 0% como el registrado durante 2016. La Industria quiere crecer y expandir sus horizontes, pero esto solo es posible a través de un trabajo coordinado con otros actores del sector privado, con las autoridades y con la sociedad en general.

Si bien es cierto que se ha venido experimentando una agenda que ha avanzado modestamente en temas de productividad desde hace 4 años, no ha sido posible consolidar las bases para hacer del crecimiento una constante; tenemos por caso, las tarifas eléctricas que hace 2 años eran las más competitivas en el mercado y hoy han sufrido aumentos constantes que  elevan los costos de producción.

El principal objetivo es fortalecer las capacidades productivas internas: que las empresas produzcan más, con la mayor cantidad de contenido nacional que sea posible; que se detonen nuevas cadenas productivas al interior del país y que los consumidores tengan más opciones para consumir productos mexicanos de buena calidad y a precios competitivos.

Por otra parte, México tiene una destacada participación en las cadenas globales de producción pero ¿por qué no impulsar un proyecto de sustitución de importaciones inteligentes, competitivas y sustentables? ¿Por qué no disminuir la dependencia de insumos que provienen de países asiáticos y que nosotros podríamos volver a producir? En algunos casos, esos insumos ya son producidos por pymes mexicanas.

Asimismo, consideramos fundamental revalorizan a la micro, pequeña, mediana y gran industria que produce en México porque es gracias a su trabajo que se generan  370 mil millones de dólares al año en exportaciones. En particular, las pymes son grandes generadoras de empleos y su aportación fiscal es significativa. Los números de las instituciones dan cuenta de ello, pues actualmente hay 920 mil empresas afiliadas al IMSS y el 27% de la recaudación fiscal total de 2016, únicamente por concepto de ISR.

Por otra parte, la democratización de la  productividad se ha puesto de nuevo al centro de la discusión, pues refrendamos la necesidad de la diversificación industrial, porque cuanto mayor sea en cada sector  y en cada regional del país, más oportunidades de crecimiento se generan. Y para esto, es fundamental que existan condiciones para emprender negocios innovadores en cualquier región del país.

También hemos reafirmado nuestra posición frente al proceso de modernización al TLCAN: si bien los aranceles son los principales temas de negociación, el gobierno mexicano debe priorizar el papel de las pymes mexicanas y asegurar que no perderán los logros que ya han conquistado. Desde luego, los sectores productivos seguiremos colaborando estrechamente en las etapas de negociación.

Sin duda, fueron días productivos que han ayudado a agregar elementos a la agenda industrial que Canacintra impulsa decididamente para seguir siendo el Alma de la Industria, como nos lo ha reconocido el Titular del Ejecutivo Federal.

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