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miércoles, noviembre 30, 2022

CÍRCULO DE PODER

impresoCÍRCULO DE PODER

MIGUEL LERMA

En la política hay fuerzas ocultas que suelen ser más poderosas que las visibles. Las piezas de un engrane son las que vemos cuando éstas giran, pero lo que en realidad le da vida a ésas piezas son las manos que provocan el movimiento. El poder real, es el poder que está detrás de las cámaras y los flashes, es el poder que sólo da la influencia que se construye con el tiempo.

Hoy inauguramos ésta nueva sección en Círculo Rojo dedicada a conocer a los personajes que están en el Círculo de Poder. Nadie reconocerá públicamente la influencia de muchos de los personajes que describiremos aquí pero en el fondo todos los integrantes del círculo rojo saben que existen y saber cómo se mueven en los entretelones del poder en México.

Comenzamos nuestra primer entrega hablando de un hombre que se mueve con la delicadeza de un pétalo, la agilidad de un colibrí pero la contundencia del zarpazo de un león. Su nombre es Miguel Lerma Candelaria y un es sobreviviente de la llamada “vieja guardia”. Nació en Ciudad Juárez, Chihuahua el 22 de agosto de 1942, y realizó sus estudios como licenciado en derecho en la Universidad Autónoma de México. Su primer trabajo en sus días de estudiante fue en el Instituto Mexicano del Seguro Social y posteriormente se titularía con la tesis titulada “El tipo y la tipicidad en el delito del abandono de funciones públicas”.

Lerma comenzaría una carrera política que lo llevó a ser secretario particular de Miguel de la Madrid Hurtado cuando éste se desempeñaba como Director de Crédito en la Secretaria de Hacienda. Posteriormente Lerma se incorporaría muy activamente en la campaña presidencial de José López Portillo en el año de 1976 y cuando éste fue presidente lo nombró como Subdirector en el Banco Nacional de Crédito Rural (BANRURAL). Fue en el año de 1979 cuando Lerma fue electo como Diputado Federal para la LI Legislatura de 1979 a 1982.

Al terminar sus días como legislador federal, Miguel Lerma tuvo un distanciamiento con el presidente electo, su antiguo jefe, Miguel de la Madrid Hurtado. De carácter firme y directo para decir las cosas, quizás por su naturaleza misma de norteño, Lerma no tuvo empacho en preferir la distancia del poder y decidió viajar fuera de México y dedicarse a estudiar.

Regresó a finales de los ochentas para reincorporarse a sus actividades profesionales en su despacho privado como abogado. Ubicado en la calle de Varsovia, en el corazón de la Ciudad de México, el despacho de Lerma es un lugar en el que se han cocinado estrategias políticas de todo tipo. Hasta ahí han llegado gobernadores, secretarios de Estado y empresarios, que buscan la asesoría y buenos oficios de Lerma Candelaria cuyo estilo personal de ejercer el poder se apega más al viejo adagio: favor con favor se paga. Y es que Lerma ha ayudado a muchos en distintos momentos y a veces en las peores de las circunstancias. Sus allegados dicen que es un amigo leal como pocos, “se queda cuanto otros se han ido”, aseguran. Lerma ha sabido ser un un puente vinculante entre tantos actores del poder que a través de él han logrado construir y tejer alianzas.

En el año de 1995 fue asesor del Secretario de la Defensa Nacional, Enrique Cervantes Aguirre,  y luego en 1997 de Juan Francisco Ealy Ortiz, presidente de El Universal donde estuvo unos años para regresar del 2002 al 2006 como Director de Asuntos Especiales. Durante la última década Lerma ha estado más activo de lo que muchos pueden creer, litigando, asesorando y acercado a amigos con amigos.

Recientemente Miguel Lerma ha cumplido 74 años de edad y aunque hace un par de años vivió una intervención quirúrgica por temas cardiovasculares, goza de buena salud y continua teniendo la agudeza mental que le caracteriza para tener día con día el pulso de los temas delicados del país.

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