Por: Luis Alfonso González Pozo – Director Regional de Evercorp en Aguascalientes y Mazatlán

Ahora que nos encontramos en el tema de los compromisos vamos a comentar su significado a nivel gobierno. Hace unos días me encontraba leyendo un tema y me llamó la atención lo siguiente: “Comprometer no significa compromiso”.

La Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA), advierte que la palabra “comprometer “, no significa “contraer un compromiso”, y de que suele confundirse ese verbo con su forma pronominal, “comprometerse”, cuando los significados de ambos son distintos. Es frecuente el uso erróneo del verbo “comprometer” con el sentido de acordar algo, contraer un compromiso o prometer, como en el siguiente ejemplo: “El Gobierno compromete todo su apoyo a las empresas con dificultades”.

La diferencia entre “comprometer” y “comprometerse” conlleva un importante cambio en el significado de la oración, porque en el ejemplo mencionado, lo que significa realmente es que el Gobierno pone en riesgo su apoyo.

La Fundéu BBVA, que trabaja con el asesoramiento de la Real Academia Española, recuerda que estos ejemplos erróneos pueden solucionarse con alternativas como “acordar” o “prometer”: “El Gobierno promete todo su apoyo a las empresas con dificultades”.

En fin, el seguimiento al tema es un poco largo sin embargo, ahora que hemos platicado de los compromisos de los trabajadores hacia las organizaciones y viceversa y que a su vez hemos pasado por una etapa de elecciones en donde escuchamos muchos “compromisos”, no sea esta la interpretación que quieran dar nuestras autoridades a lo que esperamos sean “promesas” de campaña.

El significado de compromiso a nivel gobierno debe ser la transformación de una promesa en realidad, es la palabra que habla de valentía de las intenciones expresadas, es la acción que habla más alto que las palabras, es cumplir con lo prometido cuando las circunstancias se ponen adversas, es el material con el que se forja el carácter para poder cambiar las cosas. Comprometerse y mantener los compromisos son la esencia de la proactividad.

En las organizaciones establecemos compromisos con nuestros clientes, con nuestros empleados, con nosotros mismos, de igual forma, cada que se abren las campañas electorales escuchamos a los candidatos mencionando una infinidad de compromisos (muchos de estos absurdos pero al fin compromisos), existen candidatos que se atreven a poner esos compromisos ante Notario para dar certidumbre a la sociedad de que cumplirán con lo pactado, al final de la gestión es momento de rendir cuentas o de hacer changuitos para que no recuerden lo prometido.

He tenido la oportunidad de llevar a cabo constataciones ciudadanas para evaluar los compromisos que hacen nuestros gobernantes así como su grado de cumplimiento, precisamente me tocó revisar un compromiso notariado el cual no cumplió con su intención inicial, me mencionaron que la razón de no haber cumplido en forma se debió a que no llegaron los recursos como se habían solicitado pero que, para subsanar esa situación, llevaron a cabo otra obra con mayor tamaño pero no con la calidad y materiales prometidos; al final no lograron convencerme, bueno a mí, que mi tarea era revisar el compromiso tal cual como fue establecido y notariado; ante la sociedad y lo que presentaron en el informe fue que se cumplió al 100%.

Para que exista un compromiso es necesario que haya conocimiento; no podemos estar comprometidos a hacer algo si desconocemos los aspectos que se involucran en este compromiso. Una persona está realmente comprometida con un proyecto cuando actúa en pos de alcanzar objetivos por encima de lo que se espera. Esto es lo que buscamos de nuestros gobernantes, comprometerse e involucrarse en beneficio de la ciudadanía y su entorno, que conozca las condiciones que está aceptando y las obligaciones que esto conlleva.

Nos encontramos en un momento muy importante para los mexicanos, estamos a tan solo unos días de que se lleve a cabo el cambio de gobierno, estamos a tan sólo unos días de volver a tener esperanza de que este nuevo gobierno sí cumpla con los compromisos establecidos en campaña y de no tener que esperar unos años para que se acerque otro candidato a volver a prometer lo que no han podido cumplir los demás.

La rendición de cuentas es la forma en la que nuestros gobernantes dan a conocer a la sociedad de los resultados obtenidos según los objetivos específicos establecidos al inicio de su gestión, generalmente son objetivos medibles y año con año nos informan los avances y obstáculos encontrados. Debemos desarrollar mecanismos para evaluar constantemente a nuestros gobernantes y así contar con dirigentes realmente comprometidos con la sociedad.

Lo hemos mencionado con anterioridad, la diferencia entre tener un buen o un mal gobierno también es nuestra responsabilidad, nuestro compromiso como ciudadanos es vigilar el buen actuar del gobierno, participar no solo en campañas, o al momento de recibir una despensa o en las elecciones, nuestro deber como ciudadanos no termina ahí, esa es la parte más sencilla del proceso, lo que hace la diferencia entre un buen o mal gobierno es nuestra participación durante todo el tiempo que dura la gestión, el participar de forma activa en el actuar del gobierno nos lleva como sociedad a construir una vida más humana y disfrutable.

Gobernantes y ciudadanos tenemos el compromiso de colaborar con el desarrollo productivo y sobre todo, la predisposición para colaborar por el beneficio de toda la comunidad de la que forma parte, a fin de vivir en orden y armonía.

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