Por: Eduardo Sadot Morales Figueroa| @eduardosadot| sadot16@hotmail.com

 

La principal crítica al neoliberalismo de Salinas de Gortari y a la de Zedillo, fue, la enorme cantidad de desempleados basado en seguir al pie de la letra las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional FMI y del Banco Interamericano de Desarrollo BID, que exigieron disminuir el aparato burocrático del gobierno y lanzaron al desempleo a muchos mexicanos con la liquidación de las paraestatales, la venta o privatización de TELMEX, FERTIMEX, BIMEX y tantas paraestatales más, la desaparición del Sector Paraestatal, eso fue muy criticado y nos preguntamos si hoy no es igual, si ese recorte como los de aquel tiempo, no provocaron indignación y discusiones de grandes economistas, como aquella famosa discusión en Guadalajara entre Carlos Salinas de Gortari y Manuel Aguilera Gómez, entonces, uno director de planeación de la Secretaría de Programación y Presupuesto y el otro, presidente del influyente Colegio Nacional de Economistas.

Parece que la consigna del gobierno actual es correr a todos, sin considerar capacidades, conocimientos, experiencia, identidad con sus instituciones ni preparación académica. Parece que los titulares de todas las dependencias deben hacerlo con el criterio de creer, que quienes ahí trabajaban no votaron por ellos o formaban parte de otros partidos del PRI en el gobierno federal y del PRD en la Ciudad de México y en todos los Estados cuyos gobernadores procedieron de otros partidos. La 4T ha homogeneizado el criterio de que todos afuera y que lleguen solo aquellos que apoyaron a MORENA y los demás afuera. Ello es producto de la inexperiencia y de conocimientos elementales de administración, pues persiste la creencia de que todos eran corruptos o se beneficiaron en sus cargos, más que servir a sus instituciones. Eso está provocando la llegada de ignorantes, inexpertos, amigos o militantes. Si es verdad que debe hacerse una depuración para eficientar a la administración, pero el error de percepción y la falta de criterios está deteriorando poco a poco la excelencia de la Administración Pública.

No basta que los secretarios o miembros del gabinete legal y ampliado tengan la mejor voluntad de hacer su trabajo, pues deben identificar y reconocer en un ejercicio honesto y de diagnóstico identificar, a los mejore elementos, inclusive aquellos que han trabajado para gobiernos panistas, priistas o perredistas, no considerar ese criterio deteriora el servicio público.

Es un rumor general que lo que ha sucedido en todas las dependencias sin excepción, está llegando personal ajeno a las instituciones sin conocimientos que tendrán que llegar a aprender, y el proceso de aprendizaje le cuesta mucho al país.

El presidente Díaz Ordaz – al margen de la imagen que se tenga de el – dijo refiriéndose a su jefe del Estado Mayor Presidencial, que era el personaje más cercano y de mayor influencia en su ánimo, por su influencia y la información que manejaba, que procurara no conspirar contra ningún miembro de su gabinete, porque el cambio de cualquier secretario de Estado, le cuesta mucho al país, por el tiempo que le lleva compenetrarse de los asuntos de su competencia, por la información que conocen, por la necesidad de prepararse y tomar las mejores decisiones y más serenas y efectivas que demanda México. Lo mismo sucede en los niveles inferiores, y en aquellos individuos que se han formado en el servicio público y que conocen las entrañas de la Administración Pública en los tres órdenes de gobierno, Federal, Estatal y municipal o alcaldías. El correr al personal sin un criterio más que el que determine el área financiera, no necesariamente beneficia a las instituciones, por el contrario, las deteriora, las vulnera y las hace menos eficientes.

Cualquier persona que lee estas líneas, sabe de algún amigo, pariente, compañero o a veces en carne propia, de lo que estamos hablando, y dimensiona la importancia de reconocer e identificar a quienes saben la mejor forma de hacer el trabajo en sus dependencias y son quienes pueden aportar – si les permiten ser escuchados – la mejor manera de hacer las cosas. Pueden mejor los procesos mejorar los diagramas de flujo, organigramas y manuales de operación para mejorar su trabajo, si son consultados. No es con amenazas, ni arrogancia, ni rumores de terror, la manera que puedan mejorarse los procesos administrativos, eso cualquier alumno de primer semestre de administración lo sabe.

A la 4T le ha faltado sensibilidad para entender que quienes trabajan en el poder ejecutivo y en todos los poderes son también mexicanos, que se están quedando sin trabajo, y lo peor, que quienes llegan les amenazan, les acosan y a veces les obligan a renunciar, bajo el criterio de que “si no estuviste conmigo, estás contra mí” sin querer ver que la administración pública, no se funda a la llegada de cada gobierno, ni México se hace cada seis años, México es producto de muchos años de trabajo, sí, a no negar, a veces con corrupción, pero no es así en todos los casos, querer verlo de esa manera, en nada contribuye a continuar el avance de México.

El ejemplo de PEMEX es uno de tantos y tampoco es privativo de esa institución, lo vemos y se aprecia en todo el poder Ejecutivo y en algunos casos también en los demás poderes, muchos trabajadores al ver disminuidos sus salarios y con varios años de servicio, prefirieron jubilarse y dejar las plazas para el arribo de la nueva administración, pero quienes han llegado o a quienes han llevado, no necesariamente son, ni los mejor preparados, ni obviamente tienen la experiencia para mejorar a las instituciones. El tema de los sueldos es también otro problema con diversas aristas, por ejemplo, el caso de los mejores doctores, muchos de ellos cuentan con sus consultorios privados, donde cobran y tienen mejores ingresos que en el sector público, pero eso diferencia, a quienes son médicos chambistas que solo van por el salario quincenal y las eminencias que tienen la vocación de cumplir con una tarea social, cuyos conocimientos son indispensables para mejorar y garantizar la salud de los mexicanos, que por fuera tienen un mejor salario. Ejemplos tenemos de funcionarios que prefieren llevar a sus hijos a ser atendidos en hospitales privados, pagando aun lo que sea necesario, que acudir los a servicios médicos públicos.

Los mayores siempre nos dijeron que lo barato cuesta caro, y si queremos tener mejores servicios sin corrupción, también debemos pagarles mejor, es una regla natural. El presidente parece que lo tiene muy claro, cuando dijo “primero los pobres, por el bien de todos” si yo quiero que a mis hijos los cuide una persona responsable y que haga las cosas mejor, tendré que pagarle más, y se esmerará más, pero si hago como que le pago, la persona hace como que trabaja, ese es un tema que hemos olvidado, con consecuencias lamentables.

Quienes han estudiado el tema de la corrupción, saben también que uno de los motivos, es precisamente los salarios bajos, también en el servicio público, si con salarios altos, nos ha ido como nos ha ido, esperemos al tiempo a ver cómo nos va con salarios bajos, pero nos hemos olvidado que uno de los factores de robos o falta de excelencia en el sector privado comienza con los salarios bajos.

En Japón, la teoría “Z” postulada por el Dr. William Ouchi, sostiene la importancia de promover los empleos fijos, la alta productividad y alta satisfacción y moral en los empleados y ello incluye mejores salarios, no es casualidad que por ejemplo, a sus ejecutivos les dan, coche, facilidades para mejorar los lugares donde habitan, comodidad en su trabajo que puede incluir, hasta una habitación donde dormir en sus oficinas, comedores con comida mejor que la de cualquier restaurante, para que no tengan que salir de sus oficinas y sean más productivos, para mejorar la administración de sus empresas. Pero eso es ajeno a quienes no saben o saben poco de lo que significa administración.

 

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