Denisse Bermúdez es una artista mexicana multidisciplinaria que ha incursionado en el canto, la danza, el teatro y la pintura. Originaria de la Ciudad de México, desde pequeña siempre tuvo inquietudes artísticas, siendo así que desde que cursaba la primaria utilizaba sus momentos libres para dibujar.

Denisse Bermúdez deseaba estudiar diseño gráfico o historia del arte, pero a los 14 años ingresó al CEA en Televisa, lo que le permitió formar parte del grupo musical “Fresas con Crema”, que marcó una importante tendencia en la música pop en México durante los años 80.

“Al estar en giras, promociones, entrevistas y demás, tuve que abandonar mi deseo de estudiar la Universidad. Sin embargo durante los cinco años que estuve en el grupo, pasaba mis tiempos libres en el departamento de diseño gráfico de Televisa y todo el tiempo tenía mi libreta y mis carbones para dibujar.”

Solo pintaba por gusto y para practicar…

“Mi familia siempre me decía que debía dedicarme a pintar, hice mis primeros óleos en un pequeño estudio que tenía en mi oficina (empresa de importación) en San Jacinto. Los sábados iba a mi oficina y me salía a visitar a todos los artistas que exponían su obra ahí. Un día dibujé a Diego Rivera a lápiz y cuando llegó mi secretaria se quedó impresionada, me dijo que en verdad era idéntico.”

“Solo pintaba por gusto y en esos días solía copiar a los impresionistas para practicar el óleo. Tuve un restaurante durante varios años y ahí hacia exposiciones, pero aún no tenía la fortuna de exponerlos.”

Su vida fue marcada acontecimientos muy importantes, que la llevaron a expresar aún más sus dotes artísticas y a incursionar en el mundo de la plástica, donde haya un medio de expresión por medio de diferentes técnicas, encontrando en la corriente abstracta y conceptual la ecuación perfecta para la expresión de sus sentidos.

“Me casé y tuve 2 hijos, me dediqué a muchas otras cosas, pero fue en el año 2012 cuando regresé a vivir a la Ciudad de México y decidí ponerme a pintar. Inicié practicando con acrílicos, venía de vivir momentos muy difíciles que cambiaron el rumbo de nuestro futuro familiar.”

Denisse Bermúdez expresaba sus emociones en telas de lienzo y bastidores, perdiéndose en la pintura y por un momento poder olvidarse de todo pintando.

“Tomé un estilo parecido al de Jackson Pollock, me gustaba aventar grandes cantidades de pintura para crear una explosión, mezclar los colores y explayarme dejando fluir mis emociones. Claramente podía ver al otro día que todo lo que había pintado la noche anterior reflejaba mi coraje o mi desilusión ante los sucesos que había vivido.”

“En algunos se mostraba mi tristeza, había fallecido repentinamente mi mamá muy joven y muy sana. En mayo del 2013 mi esposo tuvo un accidente en el cual falleció el y su gran amigo de toda la vida. Fue algo muy doloroso y muy impresionante por lo que entré en shock y fue entonces cuando más me refugié en la pintura.”

Diversos sucesos la llevaron a refugiarse en la pintura, teniendo cerca de 80 cuadros, donde comenzó a exponer y a mostrarles a todos su gran pasión. Participando con una obra en la

“Pasaba Largas horas en mi estudio pintando y soltando toda mi furia, todo mi dolor, tristeza, añoranza y mi desesperación. Pinté cerca de 80 cuadros de formato grande y empecé a exponer.”

Participo con una obra en la Bienal de Florencia, tuvo varias exposiciones individuales en Guadalajara, Puebla, Monterrey y muchas más colectivas en la Ciudad de México, Cuernavaca, Valle De Bravo y San Miguel de Allende.

Artista al fin….

“Ahora inicio una nueva etapa de mi vida, donde deseo hacer escultura, sin dejar la pintura en óleo y acrílico o mixtas. También quiero explorar más en la fotografía que ha sido uno de los grandes talentos líricos que me apasionan; poder captar la esencia de un paisaje, de un ambiente húmedo, alegre, triste, místico o de personas que delatan su sentir en su expresión. Otro de mis grandes placeres es escribir, lo estoy practicando y me encuentro estudiando.”

“Deseo transmitir paz y armonía en mi obra… Llevo mucho tiempo trabajando el espíritu, practico diariamente la meditación y me encuentro en mi centro, proyectando alegría, fe y esperanza. Agradezco a Dios el haber encontrado un nuevo sentido a mi vida, encontrarme más con mi fe y haberme reinventado para poder transmitirlo a través de mi arte.”

Los trazos espontáneos y la fuerza en el color proyectan a una personalidad libre y energética que invitan al sentimiento y a la introspección, su indiscutible talento y la gran pasión que plasma en sus lienzos nos invitan a participar en una nueva visión dentro del arte contemporáneo mexicano.

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