El fallo señala que castigar a las mujeres y médicos por interrumpir el embarazo va en contra de la Constitución, por lo que urgió la revisión de las leyes relacionadas para aliviar la prohibición y ordenó permitir parcialmente la terminación en la fase inicial.

En 1953, Corea del Sur promulgó por primera vez la ley que criminalizó el aborto, y 20 años después comenzó a permitir ciertas excepciones como los casos de violación, el incesto, cuando está en peligro la vida de la mujer o se trata de una enfermedad hereditaria.

El castigo para las mujeres que quisieran abortar es una pena de cárcel de hasta un año o una multa de mil 759 dólares, mientras para los médicos que realizan el procedimiento es máximo dos años de prisión.

FUENTE: LÓPEZ DÓRIGA DIGITAL

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