La delegación de México en Washington D.C. sostuvo el pasado jueves dos reuniones en el Departamento de Estado de Estados Unidos.

La Secretaría de Relaciones Exteriores explicó en un comunicado que Marcelo Ebrard y la embajadora Martha Bárcena, acompañados por un equipo técnico, avanzaron en un proceso de diálogo en el que se presentaron los puntos de vista de ambas partes.

Entre los puntos comentados, la delegación compartió el funcionamiento de la Guardia Nacional de México, explicando que tendrá como prioridad el sureste del país y en donde se contará con la presencia de 6 mil elementos.

México deportó además a más de 100 hondureños indocumentados, y detuvo a dos activistas acusados de ofrecer dinero a los migrantes para ingresar ilegalmente al país.

Y según el Washington Post, el país se comprometió a construir más centros de internamiento de migrantes y puntos de control para disuadirlos de dirigirse a Estados Unidos, señaló la agencia AFP.

Pero la Casa Blanca no cejó en su intransigencia.

“Parece que nos estamos encaminando hacia los aranceles”, dijo a Fox News la jefa de comunicaciones de la Casa Blanca, Mercedes Schlapp. “Por lo que hemos visto hasta ahora (…) simplemente no es suficiente”.

Desde Europa, Trump reiteró su amenaza de aplicar gravámenes a todas las importaciones mexicanas a partir del lunes, comenzando en un 5 por ciento y aumentando mensualmente hasta un 25 por ciento, si México no frena el creciente número de migrantes, en su mayoría centroamericanos.

“Le hemos dicho a México que las tarifas siguen en pie, y lo digo en serio”, declaró, insistiendo en que el gobierno de López Obrador debe “asumir el reto”.

El presidente mexicano, que prevé ir el sábado a Tijuana, ciudad fronteriza con Estados Unidos, para “defender la dignidad” del país, dijo que se mantiene “optimista”.

“Se va a llegar a un acuerdo”, dijo, sin descartar represalias.

FUENTE: LÓPEZ DÓRIGA DIGITAL

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