Hablar del Empresario, es hablar de riesgos, el Empresario al riesgo, más aún en esta época en donde la crisis económica está afectando no sólo al micro y pequeño Empresario, sino también a la mediana y gran empresa.

Por eso es conveniente citar al Lic. Guillermo Martínez Domínguez “¿Qué es el empresario?

Yo no conozco promotor industrial que viva tranquilo; no conozco un empresario promotor que tenga buen dormir; no conozco un empresario con su industria en crecimiento que lleve una vida plácida y feliz. El manejo de las empresas es un arte difícil, muy duro y para los hombres muy hombres, porque al empresario se le reprocha, dentro de sus consejos, se le reprocha el esfuerzo social para que cumpla con las normas y estándares de calidad; se le reprocha en el forcejeo en las negociaciones obrero-patronales; se le reprocha para que baje los precios; se le reprocha para que no agote su paciencia ni fuerza de resistencia, y no venda a su competidor extranjero; se le reprocha que no vaya al paso de la tecnología; se le reprocha que tenga dinero; se le reprocha que no tenga el suficiente capital para ser el mejor empresario del mundo; se le reprocha que no pague los suficientes impuestos; se le reprocha que regatee salarios; se le reprocha que no crezca al ritmo de la imaginación de la gente que no sabe de industrias ni empresas. Al empresario generalmente se le reprocha hasta que se le destruye.

He visto empresarios retirarse buenos empresarios, en sesiones de consejo de administración, después de muchos años de servir a sus empresas, casi con conciencia de culpa por no haber satisfecho las exigencias, especialmente de los recién llegados. Hacerse empresario es escoger una profesión difícil e ingrata. ¿Seremos capaces de reconocer su valor y cuánto los necesitamos? México necesita empresarios.  Requerimos muchos buenos empresarios

El estado mexicano tiene que ayudar a formarlos, a defenderlos, a mejorarlos y hacerlos triunfar, porque los empresarios son indispensables en la creación de centros de trabajo y de producción. Los empresarios, a través de las fábricas y de los centros de trabajo son los mejores vehículos para redistribuir la riqueza. Las empresas son la mejor garantía también para que los países progresen y se desarrollen equilibrada y democráticamente; cordialmente entre sus habitantes.

Cada proyecto es una angustia; cada empresa es un centro de conflicto. Pero cada proyecto es un reto, y cada empresa es una responsabilidad. Ojalá haya en México más, y más empresarios.”

La economía en México es complicada por un lado tenemos al empresario más rico del mundo y por el otro, cinturones de extrema pobreza y eso hace que las empresas se conformen de la siguiente manera:

• 60 % MICROS

• 37 % PYMES

• 3 % GRANDES

Es por esto que se ha vuelto indispensable buscar:

Las formas de PROTECCIÓN PATRIMONIAL.

Los esquemas jurídicos que permitan al Empresario salvaguardar los frutos económicos que han sido el esfuerzo incluso, de varias de sus generaciones. Aún más importante es que el Empresario conozca las herramientas que puedan optimizar e incrementar su patrimonio, logrando con ello beneficiar a la Empresa, al Empleado y al Empresario.

Todo esto se puede lograr fomentando una NUEVA CULTURA EMPRESARIAL – SIGLO XXI, lo cual se efectúa mediante la capacitación integral del Empresario a través de casos vivenciales y aplicabilidad inmediata y no con la capacitación antigua que era teórica sin un aterrizaje en la problemática actual del mundo empresarial.

Es muy común escuchar en los Empresarios el hecho de señalar que están muy ocupados para capacitarse, que el que necesita capacitación es el Contador, los Gerentes, etc., pero no el propio Empresario.

Sin embargo, nosotros consideramos que la capacitación se debe iniciar por las cabezas, por la gente que toma las decisiones importantes en la empresa, es decir, por el Empresario, porque si la cabeza no funciona, ninguna otra parte de la organización lo hará.

Consideramos que existen dos hechos inevitables en la vida:

• Pagar impuestos

• Morir

Para la primera, los empresarios deben implementar en sus negocios un Programa Integral de Beneficios Empresariales (PIBE) que logre proteger e incrementar su patrimonio sin riesgos. Para la segunda “ni nuestro despacho” ha encontrado la fórmula mágica para evitarla, por lo que recomendamos que efectúen un programa de Planeación  Hereditaria.

En el programa “PIBE” debe entenderse que al hablar de beneficios empresariales se está hablando de los tres sectores más importantes de la relación empresarial, como son:

• El Empresario

• La Empresa

• El Empleado

El objetivo de estos programas es no únicamente servir a las leyes sino, además aprovechar los beneficios implícitos.

CAJONES DEL EMPRESARIO Y PATRIMONIO

Para llevar a cabo todo el proceso de protección e Incremento patrimonial es indispensable que se ELABORE siempre un BALANCE PATRIMONIAL integrado por:

CONTROL DEL PATRIMONIO

Para tener un escenario de protección patrimonial el empresario debe seguir los siguientes puntos

• Determinar su patrimonio

• Corregirlo

• Valuarlo

• Optimizarlo

• Protegerlo

• Transmitirlo

Por todo lo antes dicho es importante que el Empresario tome conciencia de que no basta la visión ni la intuición sino que es importante

LA CAPACITACIÓN EMPRESARIAL.

En el futuro en esta misma columna estaré comentando como temas algunos conceptos que he tocado en este artículo.

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