Por: Joaquín Quiroz | @joaquinquirozc | fb/porlalibrecolumna

Una institución que sin duda era de harto respeto para las y los mexicanos era la Policía Federal, ya que era sabido que no cualquier podía llegar a portar el uniforme de la otrora institución de élite.

Ya que para llegar a ser un “Federal” había que ostentar habilidades y cualidades académicas, físicas, incluso de estatura para ser un cuerpo policiaco de élite, de profesionales y que eran de respeto entre la sociedad mexicana, dijeran por ahí no “cualquier hijo de vecino” era parte de esta policía.

Ante la llegada de la Transformación de Cuarta que busca dar al traste con las instituciones, la Policía Federal se busca desaparecer y al vapor hacerlos de la Guardia Nacional, quitarles sus derechos y prestaciones laborales a los gendarmes de la Federal y demás, lo cual es un atropello.

La improvisación de los funcionarios de López ha puesto en denigrantes situaciones a los otros policías federales, dándoles condiciones laborales paupérrimas, denigrantes que ni en sus tiempos de estudiantes en la academia había sido tan pésimos como los de los últimos días.

Los policías en su labor de trabajadores exigen sus derechos y por ello se manifiestan, lo cual no es cualquier cosa, los Federales son gente pensante, estratega y hasta el sol de hoy no se tenía conocimiento de que estos agentes se manifestaran o tuvieran problemas laborales, hoy con el gobierno de MORENA hay descontento totalmente sustentado.

Mientras esto pasa y se pone en severos problemas al país porque uno de sus grupos élites de seguridad se manifiestan, el presidente en vez de dar solución, sin empacho alguno se pone a practicar beisbol y a subirlo en redes, dando muestra que lo importante no vale para él, solo el populismo y las nimiedades, a estos niveles hemos llegado, y lo más preocupante dijera el Apocalipsis se verán cosas peores.

Sin duda el día del presidente, hecho que tenía mucho de no verse, al parecer con José López Portillo o Miguel de la Madrid Hurtado fue la última vez que las y los mexicanos presenciamos algo así, el pasado  1 de julio so pretexto de un año de haber ganado en las urnas la presidencia de México Andrés López Obrador se auto homenajeó.

Tanto que la mayoría de sus seguidores critican al PRI e incluso al PAN, lo suscitado por López Obrador en su festival de la Plaza de la Constitución, tiene su referente más cercano hace casi 40 años con el “odiado” partido tricolor omnipotente en donde el presidente era el rey del día, como ahora lo quiere ser el originario de Macuspana.

Para López y sus seguidores sin duda el recordar que hace un año obtuvo una copiosa votación no es cosa menor, pero en el ego, más no en la manera de gobernar, hasta su maratónica conferencia mañanera quedó en segundo plano y se suspendió con tal de realizar el culto al ego en su máxima expresión, muy al estilo de los dictadores Chávez o Maduro en Venezuela.

La fanaticada de López es válido celebre, sin embargo paralizar todo en el gobierno federal para realizar esta “fiesta” acudir al acarreo, compra de voluntades, gastos de logística y transporte, lo que más criticaban del PRI hoy lo replican con total cinismo e incluso presumiéndolo, ¿entonces en qué quedamos?

El ver que el Gobierno de la Ciudad de México hace comparsa y cual “patea Marías” quitaba a comerciantes ambulantes que no ofertaran productos en la Plaza de la Constitución de MORENA o de López Obrador, eso ya no es una fiesta democrática, es una dictadura.

Ello sumado a que apenas unas horas antes en la misma Ciudad de México había inconformes, con las políticas públicas del presidente López, en diversos rubros, sin duda las y los mexicanos que votaron o no por el proyecto de MORENA, esperaban resultados y sino instantáneos ver que se esté trabajando en darlos, no únicamente promesas, retórica populista y demagogia, que es el pan de cada mañanera.

Es un año ya de haber sido electo y siete meses de ostentar el poder, en donde es verdad aún López cuenta con muchísimos seguidores, sin embargo sí se hace un balance de los que le apoyaban antes y 365 días después la euforia ha disminuido y por más que guste el presidente de llenar de dosis de ego su día a día México va de mal en peor.

No nos vayamos lejos en lo que respecta a nuestro Quintana Roo, mientras que el presidente López dice que el problema del sargazo no es mayor o importante, los municipios y el Estado no logran erradicarlo, y el “apoyo” de la Secretaría de Marina (SEMAR) es una “buena” intención sin embargo no es lo que se espera ni menos lo que se necesita.

Tenemos un Estado eminentemente turístico y entre un secretario del rubro que no sirve para ello, y un presidente que minimiza las emergencias como el famoso sargazo, no hay ni para donde hacerse, por más que en la Plaza de la Constitución el presidente se auto alabe y diga que todo está muy bien, y miles de voces repliquen lo que este dice incluso sin creerlo.

EL SARGAZO QUE PARA LÓPEZ NO ES PROBLEMA, PARA ESTADOS UNIDOS SÍ.

Y el problema del sargazo, aquel que minimizó el presidente de México Andrés López Obrador, el cual encargó a la Secretaría de Marina (SEMAR) atender y que han prestado poca por no decir casi nula atención, además de afectar a 12 países de centro y Sudamérica ya también causa estragos en Estados Unidos en la Florida.

Ya que el gobierno de Boca Ratón, un condado de Palm Beach, Florida, realiza una diaria limpieza de playas debido a la mancha de sargazo que se está haciendo presente en el lugar, ya que es una de las más afectadas de Miami. Se prevé que para este 2019, llegue a sus niveles máximos históricos, según informó la Universidad de Sur de Florida.

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