Por: Vanessa Guerrero Belmton.

No es un misterio ni una mentira la crisis que está viviendo Venezuela. Mucha gente ha muerto en las protestas desde los meses más sangrientos que han tenido desde Abril. Además de que recientemente fue reconocido un alcalde de Venezuela escondiéndose en las calles de la Ciudad de México, quien no tuvo una agradable bienvenida.

Por esto, la fiebre por el dólar  se ha expandido por todo el país.  La atracción por los billetes verdes es comprensible. Hace tan solo un mes, el 14 de julio, por cada dólar, uno podía conseguir 8.493 bolívares. Un mes después, la divisa estadounidense vale unos 7.800 bolívares más.

Con esa subida, también suben los precios de los alimentos. El Fondo Monetario Internacional predice que la inflación alcanzará este año el 120% en Venezuela. Los expertos calculan que para poder alimentar a una familia de cinco miembros durante un mes se necesitan 5,8 salarios mínimos.

Esto ha llevado a su población a buscar alternativas algo extremas para poder ganar dinero. Se imaginarán que los números de prostitución han aumentado drásticamente, pero hay quienes han encontrado otra vía donde no tienen que interactuar físicamente. Esto se llama “Webcams eróticas”. Básicamente se trata de que una persona, y generalizo porque hasta hombres se encuentran en el negocio, se paran frente una cámara donde el cliente los está viendo, y realizan bailes eróticos o simplemente platican con ellos. Un show erótico sin imágenes explícitas ni penetración.

En un reportaje hecho por el sitio web Playground, una mujer comenta que la ventaja de este trabajo es que “Se cobra en dólares. Eso hace toda la diferencia, por la devaluación del bolívar y la inflación”. En su página web ofrece sesiones de 10 minutos de Skype a ocho dólares. Ese dinero equivale a 130-240 bolívares en el mercado paralelo, al cambio del lunes 21 de agosto de 2017.

Ella llega a ganar máximo unos 130 dólares al mes, lo cual en Venezuela le alcanza para vivir normal, y podemos decir que le va mejor que al 70% de la población.

Pero claro que esto de las “Webcams Eróticas” no es lo único que ha ganado nueva gente para trabajar. Un chico de 23 años, no podía seguir pagando su universidad, así que además de tener su empleo como cajero en un famoso supermercado, en las  noches es danzante exótico.

Esta es la triste situación actual de mucha gente en ese país, lo irreal es que he escuchado a mucha gente ingenua decir que por qué no mejor se van de ahí a otro lugar a buscar oportunidades, como si fuera tan fácil el dejar todo un patrimonio atrás, vida, y a tu país, por una dictadura que solo está haciendo perder el tiempo y trayendo a un país abajo. La gente está en un nivel de desesperación extremo, donde no sabemos qué son capaces de hacer.

No estoy a favor de que la violencia resuelva problemas, pero si para ellos parece ser la única vía, no dudo que la exploten por completo.

 

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