Tras permanecer 30 años presa en el penal de Tepepan de la Ciudad de México, Claudia Mijangos fue liberada ayer 24 de abril.

La hiena de Querétaro, como es mejor conocida, ingresó al reclusorio el 10 de septiembre de 1991 ¿la razón? apuñalar hasta la muerte el 23 de abril de 1989 a sus hijos de 11, 9 y 6 años.

Según sus declaraciones, una voz en su cabeza la obligó. Lo curioso del caso, es que la mujer era sumamente religiosa.

Se dice que la mujer perdió el juicio tras enamorarse de un sacerdote que jamás le hizo caso.

Exámenes neurológicos determinaron que Claudia padecía epilepsia del lóbulo temporal y esquizofrenia.

Ahora, a sus 62 años, finaliza su condena por asesinato.

FUENTE: EXCÉLSIOR.COM.MX

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