Por: Manuel Herrera Vega | Presidente de CONCAMIN | @ManuelHerreraV

2018 será un año de grandes retos, y para el cual debemos estar preparados con mucha responsabilidad. Debemos concentrar trabajo y recursos en torno a las prioridades de la agenda interna, porque de ella dependerá el carácter incluyente y el dinamismo de nuestra economía en los años por venir.

La economía mexicana superó durante 2017 la mayor parte de sus desafíos: mantuvimos el crecimiento de la actividad económica en un ambiente macroeconómico estable, aumentaron los empleos en el sector formal de la economía y la industria manufacturera se consolidó como uno de los sectores más dinámicos.

Está claro que para este 2018 tenemos asignaturas pendientes e indicadores económicos cuyo desempeño debemos mejorar: la inflación continúa en niveles elevados, la inversión productiva no logra repuntar, algunos componentes de la actividad industrial cerraron el año pasado con retrocesos en sus niveles de actividad, y no hemos logrado acelerar el crecimiento económico.

Por ello es importante subrayar que el fortalecimiento y avance del mercado interno es y seguirá siendo un objetivo prioritario en la estrategia económica y visión de los industriales de México, porque es el principal destino de la producción y ventas de nueve de cada diez las empresas del país y factor del cual depende, en mayor medida, la calidad de vida de los hogares mexicanos.

Según nuestros analistas, durante 2018 prevemos un crecimiento económico de entre 2.0 y 2.5% del PIB al término del año, la actividad industrial en su conjunto crecerá en 0.5 y 1.5%, se generarán alrededor de 720 mil empleos de los cuales alrededor de 375 mil serán generados por la industria, y esperamos un mayor control de la inflación para cerrar el año a niveles de cuatro puntos porcentuales, o inferiores.

Por ello, al inicio de este 2018 las principales prioridades que debemos atender como país en la materia destacan asegurar un ambiente estable y propicio para la operación de los negocios, alinear los instrumentos de política económica disponibles (banca de desarrollo, inversión pública, adquisiciones gubernamentales, pago oportuno a proveedores, desarrollo de cadenas de valor, política tributaria, ampliación de infraestructura, entre otros) para un crecimiento dinámico e incluyente, fortalecer las bases internas del crecimiento y particular el crecimiento ordenado del mercado interno, así como promover la modernización integral de la planta productiva, particularmente de las pequeñas y medianas empresas, impulsar su productividad e incorporación en las cadenas de valor.

Es evidente que la actividad económica ha demostrado su capacidad para navegar en aguas turbulentas. Crecemos a un ritmo razonable, pero menor al que podemos alcanzar.

¿Qué debemos hacer para acelerar el paso? En CONCAMIN consideramos que la agenda interna debe incluir reactivar la inversión productiva pública y privada, fortalecer y reactivar el avance del mercado interno, elevar el contenido nacional de nuestra oferta exportable, avanzar en la sustitución competitiva de productos importados para el mercado nacional y acelerar el paso de la actividad económica, a partir del fortalecimiento al sector industrial mexicano.

2018 será un año de grandes retos, y para el cual debemos estar preparados con mucha responsabilidad. Debemos concentrar trabajo y recursos en torno a las prioridades de la agenda interna, porque de ella dependerá el carácter incluyente y el dinamismo de nuestra economía en los años por venir.

Es evidente que seguimos en medio de un ambiente económico que exige austeridad y productividad de todos. Asumiendo que debemos hacer más con menos, reiteramos el compromiso del sector industrial mexicano a favor del trabajo colectivo que nos permita fortalecer las bases internas del desarrollo, para depender más de nosotros mismos y menos de lo que suceda más allá de nuestras fronteras.

Los industriales creemos en México, por eso creamos en México.

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