Ahora nos damos cuenta también de que a Trump y a Kushner les siguen como estorbo constante las reglas del gobierno americano y que incluso los imperios de bienes raíces, y las fortunas de sus familias en Nueva York, pueden terminar siendo objeto de la investigación de los fiscales federales.

No por Dios, no hablo de Donald Trump, siga leyendo para que se entere de quién le voy a contar hoy… Y sí, tiene razón, tiene que ver con lo que la gente dice por todas partes.
Que Trump se va a caer…
Pero, ¡no les crea!
Cuando alguien se lo diga respóndales, que se va a caer, pero que no se va a caer pronto. Aunque para cuando usted lea esto, las cosas se le habrán complicado tanto (pobre Trump) que su destino estará en seguir “gobernando” con las manos amarradas.
Esta nueva parálisis del gobierno americano hará ver a los republicanos del Congreso Americano, como un montón de neófitos que cayeron en el juego de un político aficionado, lo peor es que esos congresistas y senadores que han defendido a Trump van a brillar ahora bajo la luz negra del ridículo y oiga usted, eso ni en la política, ni en la vida se perdona.
Pero no lo voy a aburrir con lo que usted ya sabe… Hoy prefiero contarle lo que usted no sabe, y siga leyendo, vale la pena invertir unos minutos en esta columna.
Hoy le voy a contar del nuevo hombre orquesta de la Casa Blanca, se llama Jared Kushner y usted lo ha visto antes, es el marido de Yvanka Trump.
Le llamo hombre orquesta, porque Kushner esta encargado de las políticas domesticas de su suegro, de un plan de paz para Israel y los palestinos, de promover un comité que elimine los reglamentos abusivos del gobierno americano y ahora ni mas ni menos estará a cargo también del famoso “War Room”, el sitio en el que se asentara la estrategia de defensa de Trump ante el huracán de categoría 5 que esta por pegarle en la cara.
Y ahora nos venimos a enterar que Jared Kushner es también, el funcionario en la oficina oval que esta bajo investigación del FBI. Conste que una cosa es estar sujeto a una investigación por mucho que sea del FBI, y otra muy distinta es ser culpable de la acusación. Y Jared Kushner no es culpable de ningún crimen… al menos hasta ahora.
Ahora bajo esa advertencia déjeme contarle el predicamento en el que se encuentra el yerno del Presidente.
Son los problemas de un hombre rico, de un hombre muy rico. Antes de que Jared Kushner fuera el funcionario y el consejero mas cercano al Presidente de Estados Unidos era, al igual que su suegro, un promotor de desarrollo de bienes raíces en la ciudad con los bienes raíces mas caros del planeta. La ciudad de Nueva York, específicamente del centro de Manhattan.
Empecemos hace 10 años, en el año 2007 cuando Kushner cumplió 26 años. Estos eran los meses de la gran burbuja bancaria que escalo a convertirse en la peor crisis inmobiliaria en la historia moderna de Estados Unidos. Poco antes de esos primeros temblores de la crisis financiera, en ese mismo año del 2007 Kushner hizo una apuesta que parecía una locura, incluso a través de los lentes color de rosa que frecuentemente nubla la vista de los desarrolladores de Nueva York. Las empresas Kushner, que Jared había ayudado a dirigir desde que su padre, Charles, fue condenado a prisión en 2005 por evasión de impuestos y por otros delitos, compró el edificio de oficinas de 41 pisos revestido de aluminio en el 666 de la quinta avenida por mil ochocientos millones de dólares.
En ese momento en el 2007, el 666 de la quinta avenida, la esquina de la quinta, con la calle 52, era el edificio en venta de mayor precio, no solo en Manhattan o en Nueva York, era el edificio más caro en todo Estados Unidos. Lo que el plan no contemplaba era, que la burbuja bancaria que había creado una economía alterna artificial de bienes raíces en Estados Unidos, estaba por reventarse y con ella estaba por reventarse también cualquier posibilidad de que los Kushner ganaran dinero a manos llenas.
Esta enorme inversión del marido de la hija de Trump a través de las compañías Kushner obligó a Jared y a otros miembros de su familia a buscar cómo reunir en efectivo más de $7 mil millones de dólares. Este financiamiento sería para convertir la estructura existente de aluminio de 41 pisos en una torre de cristal de condominios, de aproximadamente el doble de su altura actual.
El 666 de Fifth Avenue, fue diseñado por Zaha Hadid, que desde que lo construyó supo que esta era una aventura para alguien con mucho, mucho, mucho dinero.
En esos días el edificio de la General Motors, ubicado a cinco manzanas de distancia, era considerado el edificio más valioso de Manhattan y tenia un valor aproximado de 3.400 millones de dólares. Los Kushner estaban convencidos de que ellos podrían costear una obra grandiosa y superar en por lo menos el doble, el precio del edificio de la GM.
Pero para eso, tenían antes que construir una nueva estructura; desde los cimientos, hasta por lo menos los más de 80 pisos que la nueva torre necesitarían para ser costeable. No hay duda, con todo y crisis inmobiliaria el 666 de la Quinta avenida es dos cosas: La joya de la corona del imperio inmobiliario de la familia Kushner, y también su peor dolor de cabeza y la representación muy grafica 10 años después de una posible ruina económica.
Qué quiere usted: Los sueños, sueños son:
Ahora nos damos cuenta también de que a Trump y a Kushner les siguen como estorbo constante las reglas del gobierno americano y que incluso los imperios de bienes raíces, y las fortunas de sus familias en Nueva York, pueden terminar siendo objeto de la investigación de los fiscales federales.
Y hay una buena razón: las acciones de Kushner con dos gobiernos extranjeros el chino y el ruso han sido altamente sospechosas. Especialmente con los rusos. El FBI esta investigando a Jared Kushner porque en diciembre uno y dos del 2016, se reunió en Nueva York con Sergei Kisliak el embajador ruso en Washington, en la agenda, óomo establecer una línea directa de comunicación entre el Kremlin, Vladimir Putin y el nuevo Presidente electo de Estados Unidos Donald Trump.
El FBI se entero por un descuido de Kisliak que usó una línea abierta de teléfono para comunicarse a Washington. Kisliak como otros embajadores extranjeros con antecedentes de espionaje están bajo la vigilancia constante de los servicios de Inteligencia… Fue así que el FBI se enteró de que la familia de Trump quería mejorar las relaciones con Rusia. Lo que quedaba por responder era ¿mejorar para qué? y ¿en beneficio de quién?
Porque quería la familia una línea directa entre el Kremlin y Trump, y porque tener esta línea de comunicación en secreto desde el consulado ruso en Nueva York o desde la embajada en Washington. Porque no tener simplemente como en algún momento de la historia de los dos países, una línea desde la Casa Blanca.
Por qué buscar lo que los americanos llaman… un “Back Channel”. Un “canal oculto”.
Ahora después de 5 meses empezamos a entender por qué. En enero, los diarios de EEUU reportaron que los Kushner habían tenido conversaciones durante varios meses con el grupo de seguros chinos “The Anbang Insurance Group”; esta es una compañía china con estrechos vínculos con el gobierno chino de Xi, Jinping.
En marzo de este año, el grupo de noticias Bloomberg informó que, Anbang habría pagado a los Kushner 400 millones de dólares como parte de un acuerdo que había asegurado el valor del edificio 666 de la quinta avenida contra pérdidas en el valor nominal.
El pago de esta prima les dejaría a los Kushner 400 millones de dólares como compensación por las pérdidas. El plan para el edificio que en el 2007, había costado 1,800 millones de dólares y que había perdido dinero en la crisis financiera del 2008, terminaría siendo demolido para levantar en su lugar una obra colosal de entre 6 y 7 mil millones de dólares.
La gran ventaja de ser hijo político de Donald Trump es que la compañía china también habría ayudado a los Kushner a obtener un préstamo de construcción de 4.100 millones de dólares para la reconstrucción. Lo extraño es que esta cantidad, de acuerdo con los expertos en bienes raíces de la Gran Manzana, era cerca de tres veces lo que los expertos dicen que es típico para invertir en edificios de gran lujo en esta área de Manhattan.
Pero las negociaciones con los chinos se cayeron después de durar más de nueve meses.
Hoy, ya con la perspectiva del tiempo nos damos cuenta de porque Kushner ha sido siempre considerado una figura clave en las relaciones diplomáticas con China. Y ahora la misma visita de Xi Jinping el presidente Ruso a Mar a Lago en Florida, el día del bombardeo a Siria, se convierte en una visita sospechosa.
¿Estuvo ahí el Presidente chino con Trump, para mejorar las relaciones de China y de EEUU? o estuvo ahí ¿Para ver qué más podía hacer por el Presidente Trump y por las propiedades en juego de su yerno?
China es importante pero dejo de ser un jugador en el caso del 66 de la quinta, porque el 16 de diciembre del 2016, el nuevo amigo de Kushner; el siempre simpático y sonriente Sergei Kisliak embajador ruso en Washington volvió a la torre Trump para entrevistarse en Nueva York con el yerno del presidente electo.
Y el embajador hizo entonces lo que todo embajador de envergadura haría con gran estilo, conecto directamente en una reunión en Estados Unidos una reunión entre Kushner y Sergei Goskow, el Director del “Venech Econom Bank”, un banco que en español se llamaría en una traducción libre, “Caja de Ahorros Rusa”.
Curiosamente este tipo de reunión tan importante y tan consecuente se le olvido a nuestro buen amigo el señor Kushner incluirla en la solicitud de autorización para obtener el máximo nivel de seguridad, “Top secret” que es necesario para trabajar diariamente al lado del presidente de los Estados Unidos y dentro de la sala oeste de la Casa Blanca.
Las preguntas que se hacen hoy los investigadores:
1.- ¿Qué ocurrió con el banco ruso?
2.- ¿Qué papel jugaron, han jugado o están dispuestos a jugar los rusos en el financiamiento de la nueva torre en el 666 de la quinta avenida?
3.- Por qué se le ocurrió a Kushner sorprender a los rusos ofreciendo también que el canal secreto y confidencial con Rusia estuviera basado en el consulado ruso en Nueva York
4.- Por qué nunca mencionó estas conversaciones con Rusia en su proceso de obtener “top clearence”, especialmente cuando él sabía que una transacción del tamaño requerido para demoler primero y reconstruir después el 666 de la quinta costaría entre 6 y 7mil millones de dólares.
Acaso ni Kushner ni Trump sabían que, cualquier conversación con los rusos seguramente tendría que estar sujeta a la revisión del Comité de Inversión Extranjera en los Estados Unidos. Trump ha hecho inversiones en otros países, el conoce bien estos mecanismos.
¿Fue esto escondido a propósito para nublar los ojos curiosos de los servicios de inteligencia americana?
Y la ultima pregunta y la más importante.
5.- ¿Qué ganarían Trump y su yerno de esta nueva relación estrecha con el gobierno y con el banco ruso? y sobre todo ¿Qué ganarían los rusos a cambio de otorgar el financiamiento de la nueva torre en el 666 de la quinta avenida, en esta nueva relación con el yerno y consejero mas cercano del nuevo presidente de Estados Unidos?
Esta es la nueva conversación abierta que hay en Washington estos días.
Y eso nos hace pensar también que con toda esta publicidad y atención de los medios de noticias mundiales, cualquier financiamiento ruso de los negocios de Kushner esta mas que muerto.
Los Kushner hoy y quizás Trump después, ven ya en el firmamento la terrible posibilidad de encontrarse en una posición cada vez más desesperada.
Para terminar, me cuentan fuentes que han mostrado saber sobre todo esto; que durante los últimos 5 años para evitar el incumplimiento de los pagos de la torre de 41 pisos del 666 de la quinta avenida, los Kushner han sido forzados a vender fragmentos del edificio.
Ya vendieron en el 2010, el espacio comercial, de la planta baja, la parte más valiosa del edificio. El año siguiente vendieron la mitad del edificio a Vornado, un fideicomiso de bienes raíces que se cotiza en la bolsa y tuvieron que re-estructurar la deuda bajo términos que les dieron un respiro a corto plazo, pero la deuda sigue siendo enorme.
Con un aumento en las tazas de interés la situación puede volverse crítica, y aun hay que pagar mil doscientos millones de dólares de la deuda en menos de 2 años.
Mientras el 666 Fifth Ave. No está ganando dinero:
1.- Más de una cuarta parte del espacio de oficinas está vacante.
2.- Los bancos americanos son hoy más conservadores, y toda esta publicidad no le hace a Kushner ningún favor.
3.- Y para acabar de arruinar las posibilidades de un nuevo refinanciamiento; es muy probable que el edificio valga menos hoy de los 1,800 millones que pagó la familia Kushner hace 10 años.
Por eso un inversionista extranjero con mucho dinero y con evaluaciones muy optimistas como el banco ruso hubiera sido la solución perfecta. La revista Esquire informa que desde el año pasado los ejecutivos de Vornado, dueños ya de la mitad del edificio, no comparten la visión de Kushner de crear ahí condominios de lujo y continúan creyendo que lo mejor es mantener al edificio como espacio para oficinas.
Desde el punto de vista de gastos esa parece ser la mejor solución porque no requeriría de más inversión o de más financiamiento.
Y eso ayudaría mucho porque si los rusos iban a poner dinero, me atrevo a apostarle que con todo y suegro presidente… ahora ya no les va a interesar hacerlo.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.