La crisis en Argentina nuevamente se ha presentado y ahora, será el rescate del Fondo Monetario Internacional, mismo que se espera desde junio.

Entre las medidas que el gobierno ha tomado, es la austeridad al interior del gabinete, recortes, como el de las universidades que ha generado ola de protestas, así como el incremento de los impuestos.

A todo esto, se le sumó la peor sequía que arruinó la cosecha de soya, principal fuente de ingresos de recursos por exportaciones.

Aunque se ha culpado a Macri por muchos de los problemas económicos por los que atraviesa Argentina, lo cierto es que el déficit lleva más de 70 años de existir en ese país.

Aunque con variantes, especialistas aseguran que se trata del mismo problema que es “pateado” a las siguientes administraciones.

La deuda externa de Argentina desde el inicio de la administración de Macri llegó a 90 mil 816 millones de dólares, lo que llevó al reto de mantener el control de la inflación, otro de los problemas económicos de la nación argentina.

Ante este escenario, Mauricio Macri anunció el rescate del FMI como una de sus apuestas más arriesgadas. Bastó un solo día para que las metas anunciadas como parte del rescate provocaran medidas contrarias. Una de las más visibles fue el llamado jueves negro, un día después del anuncio de Macri, el jueves 30 de agosto, el peso argentino se depreció un 14 por ciento y la tasa de interés de referencia se incrementó en 60 por ciento.

Entre todo el caos provocado por la economía, la devaluación del peso argentino en más de 50 por ciento desde 2018, ha provocado el desplome de los salarios en el país hasta llegar a niveles únicamente vistos en 2009 cuando el país atravesaba la crisis mundial.

Se espera que sea cuestión de tiempo para que el mercado de trabajo también tenga problemas y estancamiento, estimado en 7.2 por ciento en diciembre pasado, crezca considerablemente.

Ante este panorama, la deuda pública no ha dejado de crecer hasta sumar 331 mil 481 millones de dólares el primer trimestre de 2018, lo que representa el 59.6 por ciento del PIB de ese país.

La situación, para los especialistas, se agravará gradualmente a menos que se implementen medidas urgentes que vayan más allá de los rescates y que se enfoquen en la pérdida del consumo, la poca rentabilidad de las empresas y fomenten las exportaciones. Habrá que ver si Macri puede finalmente, solucionar la crisis.

FUENTE: LÓPEZ DÓRIGA DIGITAL

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