Recuerdo ver a Javier en la tele desde que era niña, un hombre muy interesante y de voz peculiar, más nunca creí que tendría la oportunidad de entrevistarlo algún día. Era como un sueño…siempre lo es para cualquier joven como yo, conocer, platicar, estar cerca de alguien exitoso. Y al conocerlo, no defraudó la imagen que tenía de él: un hombre inteligente y sencillo, apasionado por su trabajo y comprometido con él. En pocas palabras, una persona digna de admirar. Javier Alatorre Soria, es originario de Navojoa, Sonora, donde realizó su educación básica en el Instituto Cultural de Occidente ( ICO ). De carácter alegre, espontáneo, bromista, como suelen ser muchas personas del norte del país, comenzó su carrera siendo reportero en Imevisión, la antecesora de TV Azteca. Aunque inició estudiando Derecho y después Economía, nos cuenta cómo fue que se apasionó por el periodismo, y cómo fueron sus primeras experiencias en el mundo de los medios en los que ha logrado destacar y ser reconocido como un gran comunicador, no sólo en México sino también en otras partes del mundo.

¿Qué te inspiró a estudiar comunicación?

En realidad a mí al principio no me gustaba mucho este tema. Cuando lo descubrí, digamos, cara a cara, cuando vine a la Ciudad de México, entré al canal 13 que era Imevisión y lo que vi no me gustaba, realmente no me emocionaba mucho. Digamos que había una forma de trabajar diferente, era una empresa controlada por el Estado, la información era muy sosa, muy torpe, muy controlada, y entonces no me gustó. Empecé estudiando otra cosa: Derecho. Apliqué para entrar a la Universidad Nacional, después me volví a cambiar de carrera, apliqué para Economía, y en esas estaba, cuando las cosas cambiaron en la televisión, estaba en Medio Oriente regresando a la respuesta exacta, cuando estaba en Iraq tenía 19 años y ahí decidí que siempre sí quería estudiar periodismo y comunicación. Regresé, me cambié de carrera, y dije

“si lo voy a hacer lo voy a hacer correctamente”

y apliqué para estudiar periodismo y comunicación.

He de confesarles a mis lectores que me sorprendió mucho el hecho de enterarme que comenzó estudiando Derecho y luego Economía y que terminó siendo un exitoso periodista y conductor. Jamás me imaginé que una persona exitosa, con tanta determinación y objetivos claros, hubiera tenido alguna duda o tener que rectificar el camino a lo largo de su carrera. Así que le pregunté sobre cómo había llegado a esa conclusión, y cómo lo habían tomado sus padres. Tengo entendido que tu papá fue un exitoso abogado. Que era tan solicitados sus servicios, que por eso viviste en ciudades como Culiacán, Mazatlán o Navolato en Sinaloa, de dónde algunas personas creen que eres originario. ¿Alguna vez te sentiste presionado en estudiar Leyes? ¿A sentirte de alguna manera comprometido con la profesión de tu papá?

No, fíjate que no, pero  “generalmente cuando tomas las decisiones más importantes, que son las decisiones que van a definir el resto de tu vida, tienes poca información.”

Entonces la información que tenía, digamos que más cercana, era la relación familiar. No había en mi contexto familiar nadie ligado a medios de comunicación o periodismo. Sí, era una familia muy lectora, se leía muchísimo, se discutían muchos temas pero no, nada cercano a esto y la televisión en realidad pues era más interesante la calle que la televisión. La televisión realmente no me seducía mucho, porque no era tan interesante, y tan variada como es hoy. Y no,

“mis padres siempre fueron muy respetuosos de que yo pudiera cambiar de carrera, además como yo estaba trabajando, pues yo tenía la posibilidad de irme patrocinando en todos mis cambios, y eso es algo importante”.

Es perfectamente válido cambiar de carrera, aunque, por ejemplo, si tu papá ya invirtió mucho en tu universidad y resulta que “fíjate papá que ya no quiero ser periodista y ahora quiero ser arquitecto o quiero estar trabajando en una plataforma petrolera”, bueno pues se puede cambiar, tu papá hará un berrinche, pero se le pasará, te aseguro que después de que ven las cosas exitosas se les pasa.

Javier también fue corresponsal de guerra en Medio Oriente, una actividad que no todos están dispuestos a realizar por el alto riesgo que implica, dónde reportó desde sitios peligrosos y por eso decidí preguntarle qué impacto tuvo en él y en su manera de ver a la sociedad y la gente, esa difícil experiencia.

Sé que fuiste corresponsal de guerra, ¿Qué tan impactante fue esto?

Mucho, muy impactante y la verdad es que te da una visión de las cosas absolutamente diferente. Es muy impactante un conflicto bélico, pero también es muy impactante la pobreza, los fenómenos naturales. A lo que voy es que

siempre hay que abrir los límites que uno tiene porque si no lo haces,

entonces te sucede lo que al gobierno: tienes una visión muy limitada de las cosas. En la medida en que puedes salir de tu entorno, de la calle donde vives, de la casa donde vives, de la ciudad donde vives, preguntar, ver y contrastar la situación, te da una visión más amplia de las cosas y en ocasiones es muy contrastante. Entonces para mí fue tan valioso la cobertura de un conflicto bélico como tan valioso puede ser ir a la casa de una familia que te cuente una visión de las cosas diferente.

¿En alguna ocasión te has sentido limitado a desempeñar tu trabajo? ¿Cómo tú quieres?

Sí en muchas ocasiones. Hay gente en este país, desafortunadamente, que quiere limitar tu libertad, no solo tu libertad de expresión en el caso del periodismo, sino la libertad en muchos sentidos: la libertad para los jóvenes, para las mujeres de poder avanzar más allá de las limitaciones de género. Este es un país que durante mucho tiempo ha tenido grandes éxitos en lograr la libertad, pero de pronto se puede perder.

Por ejemplo, un empresario que quiere poner un negocio y no tiene la libertad de avanzar porque se tiene que enfrentar a una burocracia, a la corrupción, terrible, y con los periodistas hay también quienes se sienten amenazados, sea la parte de gobierno, sea la parte de impunidad ¿no? Alguien que esté haciendo mal las cosas, algún maloso, algún delincuente, algún grupo de criminales que se sientan amenazados, o sea la propia autoridad, va tratar siempre de limitar. Entonces esta es una historia que en lugar de deprimirte y decir “uy que difícil luchar contra la autoridad, contra la autoridad federal, contra los delincuentes, contra la gente que quiere hacer las cosas indebidamente” es para que sepas que se puede, a final de cuentas vas avanzando un poquito.

La libertad la tienes que defender todos los días,

y no sólo como periodista, yo siento que la libertad simplemente en cuestión de género ha avanzado muchísimo aunque siempre habrá una amenaza para las mujeres, empresarios, estudiantes y para todos y es por eso que hay que estar alerta nada más.

Y a propósito de esto, ¿has tenido alguna experiencia desagradable?

Pues mira, son más las experiencias agradables. Este trabajo es increíble y todos los días te va llenando de satisfacciones. Desagradable es siempre encontrarte con la mentira por ejemplo, cuando haces alguna cobertura y quieres evaluar los avances del gobierno en diferentes metas y te das cuenta que es mentira que no es verdad, que se anuncian muchos programas de bienestar que en realidad son sólo discursos. Eso me molesta mucho, esa es la parte más desagradable y estar frente a frente con la autoridad también ha sido muy desagradable. He tenido enfrentamientos con la policía federal, policía municipal, con funcionarios corruptos, y digamos que eso también es un asunto muy desagradable pero no es algo privativo de un periodista, eso le sucede a cualquier ciudadano, que a final de cuentas un periodista lo que tiene que hacer es ponerse en el lugar de un ciudadano y describir lo bueno y lo malo, las alegrías de la gente.

Ahora, yéndonos por el lado positivo, ¿cuál ha sido alguna experiencia agradable que has tenido?

La mayoría, todos los días, el tener un programa en vivo, el tener la posibilidad de comunicarte con la gente y tener el privilegio de hablar con todo tipo de personas, con obreros, campesinos, pescadores, con políticos no tanto pero hay que hablar con ellos, no me caen muy bien la verdad pero también es importante saber en qué están pensando y qué están haciendo porque ellos afectan la vida de millones de personas. Entonces el tener la posibilidad de entrar en contacto con gente tan variada, es muy satisfactorio.

Hace unos días, después de haber realizado la entrevista en sus oficinas, tuve la oportunidad de ver a Javier en su ámbito laboral, en el estudio del noticiero Hechos en vivo, en las instalaciones del Ajusco en la Ciudad de México. Ahí pude constatar la naturalidad con la que se desenvolvía. Eso me inspiró demasiado, ya que logré ver que a pesar de toda la presión que llega a tener encima, está realizando su trabajo como nunca, con pasión, disfrutándolo, y es por eso que no pude evitar preguntarle cómo le hacía, cuál era su secreto, y tampoco pude evitar sentir las ganas, fijarme el objetivo de ser conductora como él, algún día.

Quería preguntarte ¿cómo le haces para trabajar bajo presión?

Cuando algo te gusta siempre vas a estar bajo presión. Mira: allá enfrente (señala hacia la ventana), hay personas trabajando en una construcción. A ellos entonces les ponen un límite de tiempo: “tienen que terminar el piso 8 en 2 semanas” Entonces trabajan bajo presión. Algo que es admirable de los albañiles, es que siempre están cantando, se hacen los mejores tacos del mundo y siempre están chiflando y cantando. Es cuando te preguntas: ¿cómo un personaje que vive bajo esa presión de tener que terminar el edificio, que le dan un sueldo miserable, y está cantando? Eso significa que le gusta mucho lo que hace, entonces cuando te gusta tu oficio,

cuando estás contento con la decisión que tomaste, ya estás del otro lado.

Se acercaba el momento de terminar la entrevista y yo no quería. Yo deseaba seguir ahí, disfrutando de escuchar a alguien que le encanta su trabajo, esa pasión con la que habla. Yo quería seguir absorbiendo, aprendiendo de una persona que es feliz con su profesión, orgullosa de lo que hace. Pero el tiempo pasó demasiado rápido.

Para finalizar, ¿cuál sería tu consejo para los jóvenes sobre cómo alcanzar el éxito?

Pues más bien estoy yo para que me den consejos los jóvenes. Siempre es importante saber qué están pensando, hacia dónde se quieren ir y qué expectativa tienen de los medios de comunicación. Es por eso que lo planteo al revés, pero ya si me aprietas un poquito, yo creo que el asunto es hacer lo que te gusta, y divertirte mucho con lo que haces, que te vas a encontrar momentos difíciles pero si haces lo que te gusta encuentras que es muy divertido y no lo ves en términos de horario, “voy a trabajar de tal hora a tal hora” ya estás de otro lado. Al cabo de la última década, ha entrevistado a los principales líderes mundiales del ámbito político, social y religioso; además de haber reseñado puntualmente los último

También me entró curiosidad por saber qué es lo que hace un profesionista destacado, que está acostumbrado a trabajar bajo presión, constantemente detrás de la noticia y viajando por todos lados en sus tiempos libres.

Pregunta curiosa, ¿tienes algún hobby, qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

Trabajar (ríe). Es que hobby la palabra hobby siempre se me figura como para gente que no tiene negocio, como de político, como “juego golf y luego robo al país” (ríe). La palabra hobby nunca la he entendido muy bien pero cuando tengo tiempo libre me gusta estar con la familia, estar en casa con amigos, y aprovechar para otro tipo de lectura, en este oficio siempre tienes que estar leyendo algún artículo, algún libro, algún documento como herramienta de trabajo, pero cuando tienes así un tiempecito, hago otro tipo de lectura. También me gusta mucho el cine, me gusta mucho hablar con la gente, buscar calles por las que nunca he pasado donde puede que me encuentre con cosas extraordinarias.

El entrevistar a Javier, influyó mucho en mi manera de tomar decisiones, pues él me ha dado una lección de vida sobre siempre elegir y hacer lo que te gusta sin importar lo que los demás digan. Y él es un claro ejemplo, si no hubiera hecho lo que más le apasionaba, quizá nunca habría llegado a ser el hombre exitoso que es ahora. Creo que es algo de lo que los jóvenes debemos tomar nota. Tener muy presente para alcanzar nuestros sueños.

Y tú: ¿estás decidido a tener el valor para dedicarte a lo que más te apasiona?

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.