Por Armando Guzman

Existe una firma de asuntos demográficos en California llamada: “Political Data”, o “Datos de Información Política” que está revolucionando con la información que está publicando estos días, sobre los nuevos registros de votantes ocurriendo por todo Estados Unidos.

Los datos de “Polítical data” son importantes porque vienen de las copias oficiales de los archivos de votantes que el estado de California mantiene.

Esta información una vez que se extrae cruda, por falta de un mejor término, se cuece y se limpia, y de esto resultan no solamente los datos de registros de votantes, sino la riqueza de información acerca de los detalles como su origen étnico, su edad y su afiliación política.

Toda esta información del estado de California la están usando las 2 campañas políticas.

California, no hay ninguna duda, mantiene una de las mejores bases de datos acerca de quién se está registrado, cuando se registró, cómo se registraron los datos demográficos de ese votante y que uso han tenido y por quien.

Más completa que esta información no existe en ningún otro lado.

Lo que todos estos datos les han permitido a las campañas, es analizar a grupos de votantes específicos.

Esto tiene un fin comercial también porque les permite a las dos campañas usar estos datos para bombardear a los votantes con mensajes más específicamente diseñados para cada grupo.

También permite que la información política siga variando con el tiempo y dé una idea a futuro de como ese electorado podría evolucionar.

Lo primero que hay que decir es que el electorado del estado más poblado del país, California, este año ha cambiado, muchísimo… y ese cambió se está dando también en otros estados importantes como Texas, Georgia y Florida.

Toda esta información y análisis político ha expuesto los datos más cercanos con la realidad actual, y así, ofrece hoy la visión muy clara también, de algunos de los grandes cambios en el registro de votantes en los estados más importantes de la Unión Americana.

Los nuevos votantes tienen 3 características notables:

1.- Son en promedio más jóvenes.

2.- Están muy motivados para votar en la elección general de este año.

3.- No tienen, ni quieren tener una afiliación definida con ninguno de los dos principales partidos políticos americanos.

Algo más que vemos en la información de estos registros en el 2016, en varios estados, es que hubo un gran salto en el registro de votantes a través de todo EEUU a partir del mes de abril – pero ese aumento de registro de votantes no fue uniforme, y además con eso surgió información muy nueva y muy interesante también, por ejemplo:

Ese número de personas registradas como no afiliadas a ninguno de los partidos políticos principales, creció en un 65 por ciento, y esto empezó a ocurrir como tendencia desde las inscripciones que empezaron en enero de este año.

En un año electoral tradicional, un crecimiento del 65% respecto al mismo período del año anterior es siempre notable. Este año, aun cuando está registrado el aumento, requiere de una explicación.

En el 2016, estamos viendo una duplicación del crecimiento de registro entre los latinos, y un aumento de más del 150% para algunos votantes jóvenes. El partido demócrata ha sido el que ha ganado más hasta ahora, porque con los que se registran para las elecciones de noviembre, el número de demócratas activos se triplicó con relación a las elecciones del 2012.

El número de nuevos demócratas que se están registrando por todo EEUU, aumentó 185 por ciento en comparación con los tres primeros meses del 2012, que fue el año más reciente en que tuvimos elecciones presidenciales en EEUU.

En el 2016, el número de votantes de entre 23 y 30 años sigue aumentando y es de hasta un 161 por ciento mayor que el que hubo en el 2012.

El dato más importante para nosotros; el número de hispanos registrándose por primera vez para votar ya aumentó hasta ahora en 68 por ciento.

Eso dio pie también, para que haya una serie de informes anecdóticos de los hispanos que buscan convertirse en ciudadanos naturalizados, con el fin de registrarse para votar – y luego votar en contra de Donald Trump.

El diario “The Houston Chronicle” recientemente, encontró que las solicitudes de ciudadanía aumentaron un 15 por ciento en Texas entre agosto y enero del 2015, en comparación con el 2012, que fue el periodo anterior en el que EE.UU. tuvo elecciones nacionales.

Este año, también hubo un salto considerable de nuevos registros, de nuevos votantes hispanos en Texas… y de nuevos votantes tejanos en general

Eso podría explicarse porque este año y realmente desde la mitad del 2015, hubo un gran impulso por parte de todos los medios de comunicación en español, incluyendo la televisión, la radio e Internet para motivar a los latinos a registrarse y votar.

El objetivo original nacional era aumentar hasta en 3 millones el número de nuevos votantes latinos registrados para votar en noviembre. Hoy vemos que esa cifra podría rebasarse.

Esto es notable porque históricamente y de acuerdo con datos de la Oficina del Censo, los hispanos han tenido la participación más baja de cualquier grupo étnico o racial, en los EEUU en las elecciones americanas. Desde las llamadas elecciones de medio término hasta las elecciones presidenciales cada 4 años.

Nada más vea usted los datos de la participación latina en la elección presidencial del 2012. Ese voto tuvo porcentajes menores al de la población blanca no hispana.

Con todo esto, existe curiosidad también, por saber si ha habido cambios similares en el registro de votantes en los otros estados, en donde hay una gran población latina. Y hay curiosidad por saber, si esos cambios en los nuevos registros en otros estados fuera de California, son igualmente visibles.

Lo que se ha encontrado hasta ahora es notable especialmente, en donde hay poblaciones hispanas crecientes. El aumento de latinos con intención de votar en esos estados es muy sólido.

También importante; en el 2016, algunos de esos estados son precisamente los que decidirán realmente la elección. Los llamados estados indecisos como: Colorado, Nevada, Arizona, Carolina del Norte y principalmente Virginia y Florida.

Debo reportar que hay otros estados en que se carece de los archivos completos de votantes. Los 50 estados no tienen un sistema uniforme para llevar estadísticas acerca del registro de nuevos votantes, hay también una enorme variación de tipos de registro y de almacenamiento de información.

Algunos estados, por ejemplo, no incluyen en la información de cada registro, la afiliación del nuevo votante con cada uno de los 2 partidos políticos principales.

Algunos estados hacen sus revisiones de estos datos una o dos veces al año; otros lo hacen mensualmente. Otros cada 2 y hasta cada 4 años.

Para tener una idea en el 2016 y hacer comparaciones reales, es necesario obtener datos de tres períodos:

1.- El otoño pasado.

2.- El inicio del 2016.

3.- Y los datos de los 3 meses más recientes.

Porque eso nos mostraría cuan efectivas fueron las campañas de inscripción. Y además nos confirmaría si fueron las campañas, el crecimiento de la educación cívica americana. O si fueron las babosadas que todos los días escuchamos en las 2 campañas presidenciales.

Desafortunadamente, no es posible encontrar esta información en todos los estados. Porque la información no está ordenada. Y en general es difícil de obtener.

Lo que es muy importante encontrar es cuantos nuevos registros de nuevos votantes hay en los estados más codiciados, que son los que no están definidos ni con los demócratas ni con los republicanos. Los llamados estados veleta.

Ahí el resultado es mixto.

¿Qué quiero decir con mixto?

En Colorado y Nevada, el registro favorece sobre todo a los Demócratas. Esos registros se fueron para arriba cuando se analizan como porcentaje del total de los votantes de los 2 estados.

Esto podría reflejarse en las últimas encuestas en las que Donald Trump y los republicanos, parecen aun prematuramente en agosto, haber ya perdido todas las esperanzas de ganar Colorado en noviembre.

En contraste en Florida y en Carolina del Norte, los republicanos han tenido ganancias más grandes en el registro de votantes de lo que ellos mismos anticipaban.

En Pennsylvania, sorpresivamente el número de republicanos está creciendo también. Y esto es notable porque Pennsylvania no ha votado por los republicanos desde que George Bush padre ganó el estado en 1988.

Desde 1992, cada 4 años Pensilvania ha votado por el candidato demócrata. Y así mucha gente piensa que si Bill Clinton la ganó en 1992 y en 1996… el resultado sería el mismo ahora. Pero “Ojo”: Hillary Clinton, no es Bill Clinton.

Antes de terminar le debo advertir: Todos estos datos no son precisamente un presagio de lo que ocurrirá.

Es cierto que estoy reportando que existe una fiebre inusitada de nuevos votantes por todo el país. Pero recuerde que esta fiebre del registro universal entre los votantes tiene una mayoría desproporcionada de jóvenes y de no tan jóvenes que se consideran independientes, y por lo tanto no afiliados con los partidos de la derecha o los de izquierda, y que es bien sabido que cuando hay tantos votantes sin afiliación el resultado, con todo y Donald Trump es aún una interrogante muy grande para ser resuelta en agosto.

Hay dos estados más de los que tenemos que hablar, Georgia y Arizona, que también mantienen en sus registros la información de quienes se inscriben por raza y origen étnico, y en cada uno de esos estados, el aumento en el número de votantes hispanos registrados ha sido mayor que el aumento de registros de los blancos y de los afroamericanos. (Los números totales en Georgia registraron una gran disminución desde el año pasado cuando se modernizaron y actualizaron las listas de votantes activos.)

Tres advertencias útiles aquí.

1.- La primera es que todavía estamos viendo cómo se desarrolla el nuevo registro de votantes en muchos estados que no están tan organizados en los registros de nuevos votantes.

2.- La segunda, es que el número de hispanos en Georgia, y Carolina del Norte es mucho más pequeño en proporción que el de otros Votantes; lo que significa que el efecto que los latinos tendrán ahí sobre el resultado total y final de quienes voten y de por quién voten, necesariamente será también menor. (En Georgia, el número de hispanos registrados aumentó de 92.000 a 101.000 entre principios de marzo y finales de abril pero en Georgia, hay más de 2,8 millones de votantes blancos en todo el estado.)

3.- La tercera advertencia, y diría yo la más importante, es que los nuevos votantes, no necesariamente siempre votan.

La presencia en esta elección de Donald Trump podría revelar que esa es la motivación principal del registro de nuevos votantes latinos. Pero no hay un estudio ni datos serios estadísticos que demuestren que esa es la razón, o al menos la razón principal para este movimiento nacional.

Hay analistas que me dicen tener una enorme curiosidad por ver, si todos estos nuevos votantes registrados sin afiliación, para esta elección, una vez pasado noviembre, como muchos en el resto de la población, se hacen otra vez indiferentes a las elecciones y pierden el entusiasmo por votar.

Hay un elemento más a considerar: Trump podría ser no la causa sino una de las causas, las otras podrían ser las actitudes y las políticas republicanas, la gente ha sentido esto aún más intensamente en los últimos 8 años.

Mucha de la indignación nacional contra los republicanos se debe no a las acciones sino a la falta de acciones del peor congreso republicano en la historia moderna. El mismo que está terminando con el año.

Un último punto: Hoy menos de la mitad total de los hispanos aún no tienen edad para votar, son jóvenes y niños nacidos después de los 1990’s.

Muchos de estos nuevos latinos, están aprendiendo mientras crecen y están sintiendo el reflejo y las nuevas actitudes de sus casi contemporáneos; los milenios que son prácticamente la generación anterior.

Esos milenios de quienes están aprendiendo y de quienes están absorbiendo el patrón de conducta más cercano son hombres y mujeres jóvenes que como generación tienen características nuevas. Es una generación; más franca, más tecnificada, más asertiva y más asimilada que ninguna de las generaciones hispanas anteriores en los Estados Unidos.

Gracias a esas poblaciones hispanas, Estados Unidos ha sesgado su perfil de población y hoy entre las potencias industriales, es el país que tiene una población más creciente, (la hispana) y más joven.

Los latinos son más jóvenes en edad promedio que todos los demás grupos étnicos estadounidenses, ese promedio es de 23 años. La media de la población blanca es de 42 años.

Para cerrar, déjeme recordarle que los republicanos estuvieron muy preocupados por los resultados de las elecciones de noviembre en el 2012 y según sus datos demográficos tenían toda la intención de motivar a todos los latinos de EEUU a votar por su partido.

Incluso recuerde usted, durante una llamada autopsia de la elección del 2012, el partido republicano manifestó tener la muy firme intención de elaborar un plan destinado exclusivamente a atraer a los votantes hispanos, precisamente por ser el grupo de más rápido crecimiento en el país.

Pero la historia evoluciona con gran ironía y hoy en el 2016, en lugar de tener un plan para atraer a la población más joven y más dinámica del país, el Partido Nacional Republicano nominó a un candidato que, desde su primera semana como candidato, movilizó a los hispanos de Estados Unidos, como nunca antes nadie lo había hecho en la historia; el problema es que los encaminó en la dirección opuesta.

Lejos del partido republicano, y tal vez, para siempre.

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