López Obrador no es otra cosa que lo que es y lo que es resulta fascinante y terrible a la vez, según quien lo mire.

El próximo primero de julio, en México se celebrarán unas de las elecciones presidenciales más trascendentales de su historia. A meses de las votaciones, diversos medios han comenzado a hacer sus encuestas para darse una idea de cuál es la intención del voto en el país, y en la mayoría de las mismas, el precandidato por Morena, Andrés Manuel López Obrador, lidera la carrera presidencial.

Como cada seis años, escuchamos a los candidatos presidenciales decir que se trata de un momento histórico. Que ahora sí, México depende del instante decisivo en que los mexicanos tumultuosos vayamos a las urnas. Se juega, dicen todos, por una visión del pasado y una perspectiva del futuro. Apostamos en esta elección el porvenir de nuestra sociedad. Con distintos matices, todos los candidatos plantean lo mismo.

Es verdaderamente histórica esta elección, porque para ello se necesitaría de una verdadera transformación de México. Con toda la premura que esto significa, el siguiente sexenio será de transición. De asumir las muchas crisis por las que atravesamos  y comenzar a trabajar en su solución. Si el próximo sexenio es relevante, será porque la sociedad asuma su responsabilidad histórica, sea quien sea el próximo presidente. En esta edición, Círculo Rojo recopiló los secretos más relevantes e importantes de los candidatos que pelean en esta contienda electoral.

ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR

Hoy, dicen muchos, ha llegado la hora del Peje. El fracaso de los gobiernos panistas y priistas para responder a las expectativas de los votantes hace preguntarse a los ciudadanos si ha llegado el momento de darle oportunidad a un gobierno de izquierda.

Casi todo México lo conoce. Algunos lo ubican como Andrés Manuel, otros como López Obrador, unos más como AMLO y hay quienes lo llaman por su apodo más famoso: el Peje. ¿Pero sabías que el aspirante presidencial ha tenido más sobrenombres a lo largo de su vida? Aquí te dejamos cada uno de ellos y las razones por las cuales lo llamaban así.

Andrés Manuel nació el 13 de noviembre de 1953 en Villa Tepetitán, municipio de Macuspana, Tabasco. Sus padres, Andrés López y Manuela Obrador, eran comerciantes y trabajaban duro para sostener a su primogénito Andrés Manuel y a cinco hijos más: Ramón, José Ramiro, Arturo, Pío y los gemelos Carmen y Martín.

Era conocido como “El Molido”, aunque no se tiene registro de por qué le decían así, se sabe que este apodo lo acompañaba, de acuerdo con Zepeda Patterson, durante su etapa en la primaria; cuando estudiaba en la escuela Marcos Becerra de Macuspana, la única del pueblo y cuando pasaba sus tardes ayudando a sus padres en la tienda La Pasadita, donde un trágico accidente le quitó la vida a su hermano Ramón. Éste jugaba con una pistola que un cliente había dejado en prenda, el arma se le cayó, y se disparó al tocar el suelo. La bala le dio en la cabeza al jovencito, quien murió ante la mirada de Andrés Manuel. Aun cuando los empleados de la tienda corroboraron la versión, los enemigos políticos de López Obrador utilizaron esa tragedia, años más tarde, para atacarlo.

Por aquellos años en Macuspana, detalla Patterson, López Obrador acostumbraba nadar, pescar en el río y desde aquellos ayeres, el morenista adquirió su gusto por el béisbol.

A mediados de los 70, la familia de López Obrador se estableció en Villahermosa, la capital de Tabasco. Ahí, sus padres abrieron un almacén de ropa, que abastecían con ropa de fayuca que llegaba a la vecina Chetumal, Quintana Roo. En esta capital López Obrador cursó secundaria y preparatoria y a los 19 años se fue a la Ciudad de México.

Los compañeros de su nueva escuela lo apodaron el Americano, porque AMLO usaba camisas provenientes de Estados Unidos.

Con un grupo de compañeros comenzó a frecuentar la casa del poeta Carlos Pellicer, a Andrés Manuel no le interesó mucho la literatura, pero llamó su atención la historia política de México, lo cual resultó decisivo para que eligiera la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM al terminar la preparatoria. Años más tarde, el poeta Pellicer sería el puente para ingresar en la política.

Isidoro Pedrero Totosaus, el Presidente estudiantil de la Casa del Estudiante Tabasqueño de la Ciudad de México, le puso el apodo de “La Piedra”. Fue en agosto de 1972, a los 19 años, que López Obrador llegó a estudiar a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

En su época universitaria vivió en la Casa del Estudiante Tabasqueño, en la calle Violeta de la colonia Guerrero. Debido a su tozudez característica desde entonces y en parte a que todavía había que “pulirlo”, Pedrero Totosaus comenzó a llamarlo Piedra.

A los 30 años, López Obrador se convirtió en el líder estatal del PRI en Tabasco. En 1982 González Pedrero se lanzó como candidato del PRI al gobierno de Tabasco. López Obrador fue su coordinador de campaña. Luego del triunfo, el mandatario estatal lo designó titular del Centro de Estudios Políticos, Económicos y Sociales del Comité Directivo Estatal del PRI y dirigente estatal de ese partido a partir de 1983, en ese entonces Obrador adquirió el apodo de “El Comandante”. ¿Qué le valió ese apodo? El haber movilizado a las estructuras populares priistas del estado hasta conformar un ejército de cinco mil funcionarios. Esto resultó inconveniente para el gobierno de Tabasco y AMLO finalmente fue cesado de su cargo como líder estatal partidista.

El 20 de noviembre de 2006, AMLO tomó posesión como presidente legítimo de México, junto con un gabinete legítimo. Luego de perder la elección presidencial de 2006 y de que el tribunal electoral rechazara las impugnaciones que presentó, López Obrador tomó dos decisiones radicales de protesta: instalar un plantón sobre la avenida Reforma de la capital y establecer un autodenominado gobierno legítimo.

A pesar de sus defectos o quizá debido a ellos, para muchos otros constituye efectivamente un rayo de esperanza. Su activismo, el tono contestatario y provocador, su capacidad para realizar e imaginar, la austeridad de la que hace gala y su identificación con los pobres lo convierten en un candidato vigente. Sigue siendo el candidato de izquierda con mayor intención de voto, pero ninguno de los precandidatos inspira tal vez de reprobación abierta en las encuestas. López Obrador no es otra cosa que lo que es y lo que es resulta fascinante y terrible a la vez, según quien lo mire.

JOSÉ ANTONIO MEADE KURIBREÑA

 

 

Su amplia experiencia, como parte del gabinete tanto en el gobierno de Felipe Calderón, como en el de Enrique Peña Nieto, le abre camino para ser considerado convenientemente presidenciable para ambas fuerzas políticas. Aunque esto pudiera comprometer el protagonismo y la identidad del PAN y del PRI, quizá les permita salvaguardar sus más preciados intereses económicos y compromisos políticos.

José Antonio Meade Kuribreña, tiene ascendencia irlandesa, nació en la Ciudad de México y su tatarabuelo fue uno de los primeros irlandeses en asentarse en México. Su tío abuelo, Daniel Kuribreña fue uno de los involucrados en el partido que diera paso a Acción Nacional.

Sus antecedentes artísticos se remontan a su abuelo materno José Kuribreña, quien se destacó como escultor y su arte ha sido expuesto en importantes museos de la República. Su madre María, desarrolló igualmente una pasión por el arte que ha desfogado con la pintura de óleos. Tal vez tuvo algo que ver con el hecho de que Meade Kuribreña eligiera compartir la vida con una mujer que, como su madre, disfrutara pintar.

Tiene dos licenciaturas. Después de cursar la secundaria y la preparatoria en el Colegio Olinca, Meade Kuribreña estudió la Licenciatura en Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México y también la licenciatura en Economía en el Instituto Tecnológico Autónomo de México. Una vez concluidas viajó a Estados Unidos, en donde se graduó como Doctor en Economía por la Universidad de Yale, título que obtuvo en 1997.

La carrera política del joven Meade inició en 1991 cuando a los 22 años fue nombrado analista de planeación en la Comisión Nacional de Seguros y Finanzas (CNSF). En 1997 fue nombrado Director General de la CONSAR y dejó el cargo para convertirse en Secretario Adjunto del IPAB, organismo que fue creado por su padre.

El PRI no había tenido nunca un precandidato no militante, luego de que agosto pasado quitara de sus estatutos “candados” y aprobara la apertura a simpatizantes ciudadanos para todos los cargos de elección popular, incluida la candidatura a la Presidencia de la República.

Especialistas en economía y finanzas aseguran que la presencia de Meade Kuribreña como Secretario de Hacienda y Crédito Público fue clave para posicionar a México en el Grupo de los 20, durante la administración de Calderón.

Sus cumpleaños se celebran con fiestas masivas a las que asisten personalidades de todos los sectores y de variados colores ideológicos. En esas celebraciones con formato de kermese incluyente, normalmente ofrece antojos para degustar de pie, que van desde los clásicos esquites enchilados hasta los americanos perros calientes recién preparados.

Dicen que era sumamente irascible y que al inicio de su carrera se enfrentó a un superior que era su espejo; eso le permitió percatarse del riesgo de autodestrucción que provoca la rabia, como había visto en el caso de su jefe. Por eso, desde mucho tiempo atrás, ha practicado la consigna de guardar la calma, no es volátil y consigue mostrarse estable emocionalmente casi en cualquier crisis.

Maneja cifras absurdamente grandes y sus cambios en diferentes monedas. Lo mismo sucede con los nombres y los referentes personales de la gente que tiene alrededor.

Sus conversaciones evidencian la acumulación que su afición por la lectura, lectura que claramente es consistente y versátil. La historia es una de sus pasiones, de forma que cualquier referencia que se hace en alguna plática sobre algún acontecimiento histórico que ilustre el momento, es una oportunidad que ocupa para intervenir con cabal conocimiento, sin titubear.

Primero la familia. Todos los domingos, asiste a una pequeña iglesia del sur de la ciudad en compañía de su esposa, Juana Cuevas y sus tres hijos: Dionisio (19), José Ángel (14) y Magdalena (13).

Conoció a Luis Videgaray y a Ernesto Cordero en sus primeros días en el ITAM, por el año de 1987. Incluso, en 1989, hizo que Videgaray se convirtiera en el Presidente del Consejo Estudiantil de aquella institución gracias a su trabajo de coordinador de campaña en la planilla Dimensión 89. Durante toda su carrera, tanto Meade Kuribreña como Luis Videgaray se han mantenido cercanos uno del otro. Ambos coincidieron como asistentes de dos secretarios de Economía: Pedro Aspe Armella y Agustín Carstens.

RICARDO ANAYA

 

La irrupción de este panista en la cúspide de la escena nacional fue labrada escalón a escalón: desde el modesto instituto municipal de la juventud en el Ayuntamiento de Querétaro hasta la presidencia nacional de PAN.

 

Los hitos de esa carrera están marcados, ya sea por discursos notables o por efectivos golpes de mano, como el que propinó a Gustavo Madero en 2015, cuando lo destronó de la coordinación parlamentaria de los blanquiazules en San Lázaro. Anaya dice que no es cierto, que no es un traidor.

 

Ricardo Anaya no es natural. Nada en él parece natural. Es el producto de ensayar y ensayar. Es nunca aceptar una entrevista sin prepararse específicamente para ello. Reúne datos, pide aportaciones a un compacto equipo, para luego redactar él mismo el discurso, el cual leerá hasta tenerlo aprendido y que luego apuntará en las tarjetas que lleva a todas partes. Para Anaya no hay discurso que no sea memorizado; no hay entrevista que no se prepare con un esmero que algunos creen obsesivo;  no hay, en suma, nada espontáneo en su vida pública.

 

Anaya había construido su candidatura con base en millones de spots que se difundieron en radio y televisión en todo el país. Anaya abusó de su poder en el PAN para promoverse personalmente. Y todo le salió a la perfección.

 

Anaya destruyó al PAN: se peleó con Felipe Calderón, con Vicente Fox y con Margarita Zavala. También se enemistó, en su momento, con Gustavo Madero y con Javier Corral. Y las peleas al interior del panismo no sólo se dieron por los millones de spots que Anaya usaba a su favor sino, también, porque diversos panistas, en distintos momentos, se sintieron traicionados por “El Cerillo”.

 

Ricardo Anaya supuestamente traicionó a Gustavo Madero, a Javier Corral, a Rafael Moreno Valle y a Margarita Zavala. No es un hombre de fiar. O por lo menos eso aparenta. Anaya se ha defendido públicamente de estas acusaciones. Él dice que todo es mentira. El candidato del Frente argumenta que no traicionó a nadie.

 

Anaya no ha conseguido quitarse la etiqueta de traidor. Y eso, en política, es sumamente importante. La política se basa, sobre todo, en la confianza. Para llegar a acuerdos y para obtener apoyos es fundamental que se establezcan relaciones de confianza. Y, sinceramente, Anaya es un personaje político que inspira una total desconfianza.

 

Sobre Anaya, pesan severas denuncias de enriquecimiento inexplicable. El Universal reportó que Anaya, junto con su familia, en 2017, poseía bienes por 308 millones de pesos ¿De dónde proviene todo ese dinero? ¿Fue obtenido legalmente? ¿Anaya aprovechó los cargos públicos que tuvo en el gobierno de Querétaro o en Acción Nacional para enriquecerse?

 

Anaya no ha aclarado del todo el origen de su riqueza. Durante años, Anaya negó ser rico. Incluso, hasta 2016, Anaya aseguró que no era millonario. Sin embargo, después del reportaje publicado por El Universal, Anaya salió a defenderse. Aseguró que esos 308 millones de pesos eran totalmente explicables pues su familia, desde siempre, había tenido dinero.

 

Nadie sabe qué hay detrás de la máscara y la sonrisa con la que Anaya sale todos los días a la prensa. Se nota que es un hombre preparado, que cuida meticulosamente lo que dice en las entrevistas y los discursos.

 

Es bastante cerrado en el trato cercano. Conversa poco con sus colaboradores, difícilmente expresa emociones o sentimientos frente a sus amigos, sale poco, bebe menos y cuida rigurosamente su dieta.

 

Nadie sabe, quién es realmente Ricardo Anaya. En su círculo cercano, a pesar de haber trabajado con él por más de diez años, nadie sabe si es religioso, cuál es su escritor favorito o qué series de televisión prefiere. Nadie, te puede decir algo sobre el humano que está escondido detrás del político.

 

Si Anaya pretende convertirse en el próximo Presidente de México, deberá, sin duda, salirse de su guion. Aparte de una máscara de un hombre de familia, trabajador, ordenado, de la que varios de quienes han trabajado con él desconfían, tiene que mostrar ese lado humano. Tiene que arriesgarse. Y, además, tiene que convencernos de que no es un traidor y de que su fortuna es totalmente explicable.

MARGARITA ZAVALA

 

Margarita Zavala, candidata independiente, siempre ha buscado la manera de romper con los estereotipos, no es una mujer que en alguna entrevista platique sobre cómo escoge su ropa o  temas superficiales que no tengan que ver con su quehacer político. Desde muy chica aprendió la necesidad de igualdad. Sobre todo en aquellos años setentas cuando sus hermanos practicaban Futbol Americano y debido al rígido establecimiento de roles, ella y su hermana Mercedes eran las porristas. Margarita se quedaba con ganas inmensas de entrar en el campo de juego y precisamente, jugar. “Quiero ser la Quarterback de México” mencionó Margarita en alguna ocasión.

Según palabras del autor y activista Javier Sicilia, la imagen que transmite tanto a seguidores como a opositores, la ex primera dama de México, es la de una mujer cercana, compasiva y solidaria.

Por su parte, Sara Sefchovich, autora de artículos políticos, señala que el equilibrio que puede percibirse en Zavala proviene de dos fuentes “de su experiencia personal en la política y de su manera de vivir la religión”, desde ahí ha luchado por los derechos de las mujeres. Asimismo, ha mostrado tener una combinación contradictoria de pensamiento moderno en algunos ámbitos y conservadores en otros, lo cual la ha llevado a no ser apoyada completamente por la jerarquía eclesiástica ya que Zavala cuenta actitudes demasiado liberales para ellos, como la adopción de niños por parejas del mismo sexo, así como actitudes demasiado conservadoras como su cercanía con grupos retrógradas que trabajan de una manera contraria al Estado laico establecido en la Constitución.

Margarita Zavala, asegura haber conocido al país a través de la política, a través de las ganas de hacer algo por México y así conoció también a su cómplice de vida, en una convención del PAN, mientras el joven Calderón era felicitado por haber ganado un concurso de oratoria.

Su carrera política llevaba hasta hace algún tiempo el estandarte de la militancia, su confirmación de pertenencia al PAN se dio mientras asistía a un campamento de niñas Scouts, en el que Carlos Castillo Peraza compartió una extraordinaria plática con los presentes, al descubrir que Castillo pertenecía a su mismo partido, supo que había tomado la decisión correcta.

Sin embargo, aun cuando se ha retirado de las filas del PAN y ha iniciado su camino como independiente, no se ha podido desprender del todo de la imagen de la primera dama en turno en el periodo en el que se decidió comenzar una guerra que ha cobrado demasiadas vidas.

Acerca de los casos criminales más sonados durante el gobierno de Calderón: el incendio de la Guardería ABC y la matanza en Villas de Salvárcar en Ciudad Juárez, Margarita señala que ha estado en una cercanía directa con madres y padres de las víctimas y que le ha dado seguimiento a los casos, sin embargo, asegura, no lo había dado a conocer pues “corría el riesgo de servirse del dolor”.

La misión actual de Margarita, más allá de lograr entrar a la boleta electoral es la de lograr que el peso de la memoria reciente no sea un obstáculo, debe de decidir qué caminos tomar para ello, cuáles evitar y eso debe de marcar su quehacer diario.

JAIME HELIODORO RODRÍGUEZ CALDERÓN “EL BRONCO”

El Primer gobernador independiente de México, Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, mejor conocido como “El Bronco”, ha sido un parteaguas en la historia política de nuestro país pues logró posicionarse como un fuerte contendiente desde su registro como candidato, sin respaldo partidista, para gobernar el estado de Nuevo León.

Ahora, las aspiraciones del “Bronco” son llegar al siguiente nivel, convertirse en el primer Presidente de la República que no dependa de ningún partido político.

DIJO “NO” A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN. La primera campaña en la que participó Rodríguez, fue diferente, no solo por su situación política, sino porque además rompió relaciones, desde el principio, con los mayores aliados de los políticos, los medios de comunicación.

El Bronco fue muy directo, no compraría publicidad a las televisoras o estaciones de radio sino que se basaría en una publicidad autogenerada por su equipo de trabajo y difundida a través de las redes sociales permitiendo crear un canal de comunicación direccionada y segmentada.

Rodríguez Calderón ha declarado que él, personalmente, contesta diario de mil a mil 500 mensajes de texto que le hacen llegar a sus diferentes redes sociales.

RENUNCIÓ AL PRI POR CONVICCIÓN. Según sus propias palabras, fueron 2 años y medio antes de lanzarse como candidato independiente para la gubernatura de Nuevo León, cuando la idea de que los partidos políticos ya no eran una opción para este país inundó su mente. Muchas personas lo acusaron, al mostrar interés de retirarse del partido, de querer chantajear al PRI para que le ofreciera alguna candidatura, sin embargo, “El Bronco” asegura que ser candidato de ese partido nunca estuvo en sus planes.

REALIZÓ UN RETIRO EN SU RANCHO. Al finalizar su relación con el Revolucionario Institucional, Jaime Rodríguez decidió alejarse de todo aquello que lo rodeaba y se retiró 23 días a su rancho, según él, para reflexionar acerca de la vida y del futuro que le esperaba ahora como independiente. “El Bronco” asegura que después de pedirle “chanza” a su mujer para alejarse por algunos días, conoció la comunicación individualizada, pues en ese tiempo se dedicó a las redes sociales, a romper su relación con la televisión y a conocerse mejor a sí mismo.

ARMANDO RÍOS PITER

Armando Ríos Piter, apodado como el Jaguar de la Costa por sus allegados llegó al Senado de la República postulado por el PRD, partido al que renunció en febrero del 2017 y  ahora construye una candidatura independiente a la Presidencia de la República.

El político de 44 años de edad, originario de Técpan de Galeana, Guerrero y que cuenta con dos licenciaturas y dos maestrías, busca crear un movimiento ciudadano que permita postular al menos 300 candidatos sin partido a diputados federales y 64 al Senado, más el candidato a Presidente de la República.

Así mismo, conocido por ser creativo en sus ideas políticas, propuso una candidatura independiente única entre los tres precandidatos sin partido, proposición no tan aceptada por sus contrincantes, pues a ninguno le interesaba (hasta ese momento) declinar por nadie.

Por otro lado, como parte de su carrera política se ha desempeñado como Diputado federal en la LXI Legislatura, precandidato a la gubernatura de Guerrero en el 2010, Subsecretario de Gobierno para Asuntos Políticos de Guerrero, Subsecretario de Política Sectorial en la Secretaría de la Reforma Agraria y Secretario de Desarrollo Rural en el gobierno de Guerrero.

Aunque apoyó la campaña de José Luis Abarca Velázquez, presidente municipal de Iguala en el periodo en que sucedió la desaparición de los 43 normalistas en Ayotzinapa, Ríos Piter se ha mostrado arrepentido públicamente al asegurar que “no sabía la fichita que era”.

 

 

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