Por: Enrique Guillén Mondragón | Presidente Nacional CANACINTRA

Las recientes decisiones de Donald Trump podrían modificar el panorama actual del comercio mundial, por un lado, al abandonar el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) podrían generar que China tome una posición estratégica en el comercio mundial y, por otra parte, al renegociar el TLCAN, Norteamérica dejaría de ser la zona de libre comercio más dinámica del mundo.

Asimismo, las divergencias entre Estados Unidos y China, podrían desatar una batalla comercial y financiera que afectaría los mercados globales. México debe ser muy cuidadoso y evitar colocarse en medio de dichos desacuerdos para no convertirse en moneda de cambio, especialmente en temas que son comunes a los 3 países, como las manufacturas, donde el país asiático se ha convertido en el gran proveedor de insumos intermedios y bienes finales de la región de América del Norte.

Al respecto, fortalecer el mercado interno de producción es una prioridad para México, pues mientras el mercado interno de consumo creció a tasas del 9.7% durante 2016 y acumuló ventas por 1,516.5 millones de pesos -de acuerdo con ANTAD-, la planta productiva nacional presenta un rezago de casi dos décadas. Sí, hay que seguir impulsando al mercado de consumo, pero urge un plan integral para el mercado de producción.

Generar las condiciones para aumentar la inversión productiva nacional, dará un sólido pilar a la economía mexicana que no se verá modificado por las posibles dificultades que se presenten en la relación con Estados Unidos. Actualmente, la inversión privada nacional es equivalente al 12%-14% del PIB, por lo que a México le conviene aumentar ese porcentaje para asegurar que la creación de empleos y el crecimiento no estarán a merced de las decisiones del gobierno de Estados Unidos, actual fuente principal de inversión extranjera directa.

Reconstruir las cadenas productivas en la industria nacional para elevar el grado de integración de las empresas que producen en el territorio nacional; impulsar la sustitución de importaciones, competitiva e inteligente; asegurar un mínimo de contenido nacional certificado en los bienes que compra el gobierno; así como contar con acceso a créditos a tasas competitivas, son algunas de las estrategias en las que Canacintra ha insistido para lograr el fortalecimiento productivo en el mercado interno.

Y aunque también estamos en favor del dialogo y la negociación, razón por la que apoyamos la creación del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales, las y los Industriales de Transformación estamos convencidos de que México tiene elementos para diversificar sus destinos de exportación -cuenta con 12 TLC’s con 46 países y una posición geográfica privilegiada- y crear una agenda comercial global que permita que más productos mexicanos se coloquen en el mundo.

En resumen, contar con un mercado de producción más sólido y con empresas altamente productivas y competitivas, es la mejor vía para asegurar que nuestro país se mantenga lejos de conflictos comerciales entre las dos potencias económicas, mientras propicia la estabilidad social y el bienestar de las familias mediante la creación de más empleos formales.

Desde luego, hay que seguir atendiendo temas pendientes a nivel interno, como infraestructura –modernización de puertos y aeropuertos, vías de comunicación terrestre, etc.-, entorno propicio para la creación de negocios e incluso, el combate a la corrupción en los sectores público y privado. Si trabajamos al interior del país, vamos a lograr las condiciones que nos aseguren participar de forma competitiva en el mundo.

 

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