Por: Joaquín Quiroz | @joaquinquirozc | fb/porlalibrecolumna

Mientras transcurren los días y se llega al 1 de diciembre en donde Andrés Manuel López Obrador rendirá protesta como presidente, diversos cuestionamientos sobre lo que viene se hacen, y algo que a la par del famoso Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México está muy en boga es el Tren Maya.

Dicen por ahí piensa mal y acertarás, y el famoso Tren Maya incita a eso a pensar y muy mal, ya que es un proyecto que de entrada suena muy difícil de cuajar, lo quieren vender como una prioridad cuando en realidad no es así.

Los miles de turistas que diariamente llegan a Quintana Roo, provenientes de diversas latitudes, si es su voluntad conocer otras entidades como Chiapas, Tabasco, Campeche o la Zona Sur de Quintana Roo, sencillamente van y acuden, no se detienen porque no haya como llegar o falten vías para llegar.

Actualmente hay diversas opciones y conexiones aéreas que en el rubro turístico tienen bien conectado a Cancún con demás partes y destinos, al haber el famoso Tren Maya, solo se haría el trayecto vía terrestre y en tren, no hay diferencia alguna.

Muy sencillo cualquier turista que llegue a Cancún puede acudir vía autobús a cualquier destino que cubrirá el Tren Maya, e incluso vía aérea hay vuelos directos de Cancún a Chetumal por una aerolínea local, lo mismo de Cancún a Villahermosa, a Tuxtla Gutiérrez y Campeche por aerolíneas de bajo costo.

Es decir los turistas que tienen interés en ir a otros Estados o municipios lo hacen sin problema alguno, no es porque el Tren Maya llegue ya se podrán hacer esas rutas, por lo que venderlo como la súper viabilidad turística no se nota en dónde está.

Si un vuelo de tres frecuencias semanales de Cancún a Chetumal en ocasiones va con uno o dos pasajeros, el tema más parece estar en la promoción no en la diversidad, en realmente promocionar estas vías y conexiones, pero esa es otra historia.

Por lo que no es a decir una prioridad conectar a Quintana Roo con otros Estados vía ferrocarril si actualmente se puede hacer el trayecto por avión, señalan los expertos que un boleto del Tren Maya entre Cancún y Chetumal por ejemplo oscilaría en los 1500 pesos lo que actualmente cuesta dicho tramo en avión.

El cual para muchos es un precio costoso e impagable por lo que se prefiere hacer esta vía por carretera en autobús que no rebasa los 500 pesos, por lo que la “viabilidad” para el Turismo no se encuentra en donde está.

Ahora el tema de que se transportaría a miles de trabajadores del sector turístico, esto actualmente está cubierto con empresas de autobuses privadas que diariamente mueven a miles de obreros del turismo de la Zona Norte desde Cancún hasta Felipe Carrillo Puerto ¿entonces en dónde está el beneficio?

Por lo que es una total falacia que como producto turístico este Tren Maya venga a resolver añejas demandas y a conectar a Quintana Roo con el sureste, si esté está conectado y bien, entonces aquí se quiere crear algo que ya existe, lo cual costaría muchísimo dinero, y no es rentable.

Si la necesidad fuera mucha de los turistas de viajar hacia Chiapas, Tabasco y el sur de Quintana Roo, desde hace mucho tiempo los pequeños vuelos que hay entre Cancún y estos destinos estarían a reventar, y no serían por aerolíneas de bajo costo como Viva Aerobús, ¿entonces por qué sale el próximo gobierno federal con crear una necesidad de transportación en donde no la hay?

El tema de que fuera parte de turismo el tren y parte de carga, también es algo que ya existe, actualmente hay miles de camiones y transportes que vía terrestre llevan y traen mercancía en la península y Estados aledaños, por lo que el abasto y demás está cubierto, por lo que este tren tampoco vendría a revolucionar las vidas de las y los habitantes del Sur del país.

Todo esto da a pensar mal, da a pensar que este tren tiene sus intereses en quiénes lo estarán construyendo, que se beneficiará a unos cuantos con su edificación que será millonaria, una inversión pública, en donde la necedad y obstinación del futuro presidente de México más pareciera una obsesión que algo benéfico.

Entre hacer este tren casi a la fuerza como capricho y por otro lado hacer anuncios en el sentido de que se buscará apoyar a migrantes centroamericanos, más pareciera que los hondureños, salvadoreños, nicaragüenses, guatemaltecos y demás que buscan ir a los Estados Unidos y abordaban el famoso tren de la Bestia, hoy lo harían en el Tren Maya.

Y que más que abordarlo buscarían como asentarse en el Sur de nuestro país para no ir a incomodar al señor Trump a Estados Unidos de Norteamérica, y de ahí vendría todo el apapacho, respaldo y calor que el presidente estadounidense está dando a su homólogo mexicano. De verdad mis cinco lectores pensemos mal y estaremos acertando.

Lo malo de este proyecto es que a diversos gobiernos estatales principalmente al de Quintana Roo le pondrá en severos problemas al tener que dotar de más infraestructura a tanta gente que llegará vía Centroamérica al famoso tren para poder tener servicios, empleos y demás, ¿será acaso que la futura administración no ha visto esto, o igual y es su plan y por ello la urgencia del tren?

Ya no hablemos del daño ecológico que se puede hacer a las selvas y diversas regiones por donde se planea pase el Tren, porque ahí habrá otro capítulo muy interesante, ya que el ecocidio que se pudiera dar con las vías de este ferrocarril no es cosa menor, en donde la congruencia va quedando en último lugar y fuera de toda prioridad.

CARLOS JOAQUÍN IMPORTANTE ALIADO PARA AMLO.

La importancia económica de Quintana Roo no es menor, si bien políticamente la entidad realmente no tiene relevancia nacional, en lo referente a las aportaciones monetarias para el país que deja el Estado, lo hacen ver como tremenda mina de oro.

Esto lo sabe y bien el pragmático presidente electo de México; Andrés Manuel López Obrador, sabe bien la importancia del Estado, y el que para tener un gobierno exitoso requiere que la entidad que posee el más importante polo turístico de América Latina debe ser su aliada no su enemiga.

Lejos quedó ya el discurso campañero, del otro presidente de MORENA que se iba duro y con todo al hoy Gobernador de Quintana Roo, en la reciente visita que hiciera a este Estado en su calidad de presidente electo todo fluyó y fue miel sobre hojuelas, López Obrador podrá ser todo menos tonto y sabe que tener como aliado a Carlos Joaquín es vital y básico para su gobierno.

La importancia del gobernador de Quintana Roo no es mínima, ya que su voz, poder y decisión influye en mucho en diversas decisiones, que mejor para López Obrador tener de su lado y no en contra a Carlos Joaquín a quien dio su lugar, y en esta reunión lo que se proyectó es el interés del futuro presidente de los mexicanos de trabajar bien en la entidad con quien manda y gobierna aquí.

Ya que por más coordinadores, o el mismo secretario de Estado que se asentará en Quintana Roo, tener a Carlos Joaquín de su lado es prioritario para que muchas cosas salgan bien en los planes y proyectos del PEJE, quien una vez más dijo lo que la gente quiere escuchar muy a su estilo.

Dijeran por ahí ya veremos, ya veremos si es cierto todo lo que señaló López Obrador en Quintana Roo, sobre bajar el IVA, el impulso a la Zona libre en Chetumal y demás canonjías que muy a su estilo El Peje prometió en su visita a estas tierras.

CURVA PELIGROSA….

Interesantes situaciones se vieron en esta visita a Quintana Roo como el desbordado protagonismo de Marybel Villegas, quien se vio urgida de demostrar su “cercanía” con López Obrador, y entre sus fotos de ambos volando juntos rumbo a Cancún descendiendo del avión y demás se ve el hambre de la senadora.
Dicen por ahí no todo es lo que parece, recordemos algunos personajes que lo más importante para ellos era demostrar cercanía y camaradería con el presidente de la república en funciones, y por una o dos fotos juntos pensaba ya la había hecho, y ese mismo presidente fue el que lo encarceló, dijeran por ahí no porque el payaso se ría contigo es tu amigo.

 

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.