Por: Mauricio Farías Hodges| Poeta residente de Tijuana, Baja California

Nos quedó chica la noche,

las horas parecían minutos,

las miradas bailaban al ritmo

de un cortejo natural,

se reconocían, hablaban,

usaron su propio idioma.

 

Nos quedó chica la noche,

el tiempo lo quise atrapar,

amarrarle una carga pesada

para que no pudiera avanzar,

el gusto de estar frente a ti

me hizo apreciar la vida.

 

Nos quedó chica la noche,

me faltó tomarte de la mano

e iniciar un baile en medio de la calle,

abrazar tu cintura, respirarte,

y cerrarte los ojos con un beso.

 

Nos quedó chica la noche,

pero sé que no será la última…

 

Mauricio Farías

Tijuana, B.C. México

 

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