Trump se está transformando de ser un populista con una agenda irreal, está resultando en un Republicano moderado.  El resultado; después de dormir durante 8 años envuelto en guantes de seda, el puño americano está de regreso.  Pelón y sin ningún guante.

Le cuento que a mi editor no le hice gracia esta semana… porque me esperé hasta el último, último, último momento para enviar este artículo.

Lo hice porque aun ya con el artículo entregado, continúo con un pesimismo muy grande de si esta vez EEUU va a ser capaz de resolver lo que podría ser un enfrentamiento militar gravísimo entre EEUU y Corea del Norte.

Los diarios estadounidenses mientras están entrando en una nueva crisis existencial también, porque en todas las columnas de opinión, están teniendo que reconocer que los cambios súbitos del Presidente Donald Trump en política exterior lo están haciendo ante los ojos de la población americana, una figura de autoridad, otra vez.  Tanto que del 33 % por ciento de aprobación que tenía Trump en la última semana de marzo, subió al 50% de aprobación en los primeros días de abril, después de que bombardeo Siria y Afganistán.

El mundo entero no puede creer lo súbito de los cambios en la agenda americana de política exterior.

De repente:

–      La Organización del Tratado del Atlántico Norte, la OTAN, dejo de ser una organización anticuada para convertirse en un instrumento de defensa en Europa.

–      China dejo de ser un manipulador de su moneda y un aprovechado tramposo en el comercio mundial.

–      Rusia dejo de ser un posible amigo para regresar a ser un adversario peligroso.

–      Siria dejo ser algo ajeno y no importante para convertirse en un objetivo militar.

¿Dicotomía?  ¿Y eso se come o se unta? 

En la campaña conocimos a un Trump que ganó con el lema de Estados Unidos primero que en realidad significaba que el esfuerzo de su gobierno estaría encaminado a la gente de Estados Unidos. Trump renuncio muchas veces a ser el policía del mundo.

Todavía el 4 de abril, le oímos decir que su Presidencia era de Estados Unidos, no del mundo.

Nikky Haley, la Embajadora estadounidense en Naciones Unidas y Rex Tillerson el Secretario de Estado afirmaban en foros distintos que quitar a Bashar Al-Assad el sanguinario dictador sirio no era una prioridad de Estados Unidos y, aun así, el jueves 6, Trump ordenó lanzar 60 misiles Tomahawk contra la base aérea desde la que Assad lanzó un ataque con gas Sarín contra su propia gente.  Mientras según el mismo presidente tenía a su lado encantado comiendo la más hermosa pieza de pastel de Chocolate al mismísimo Presidente de China.

¿Qué pasó?  

Primero; que Trump no estaba bromeando.  Es un hombre impredecible y como advirtió tantas veces no le va a comunicar ni a sus enemigos ni a nadie cuando va a usar la fuerza militar.

Sí, le doy a usted la razón.

Es cierto que ese bombardeo no puso en peligro a Assad porque a sus titiriteros en Moscú y en Teherán no les conviene cambiarlo por alguien más.

Pero eso no es lo importante, lo importante aquí, es cómo ven esto los americanos.  Y la respuesta es que les gusta no tener un gobierno débil como el de Obama.

Hasta a los opositores de Trump les empieza a gustar tener otra vez en su casa al policía del mundo.

Solo recuerde usted al gobierno anterior. 

Le tomó al Presidente Obama agonizar 10 meses para hacer algo en Afganistán, a Trump, menos de 60 horas.  Fue ese tiempo el que le tomó decidir usar a una de las mayores bombas en el arsenal americano convencional contra un campamento del Estado Islámico para hacerlo pinole.

La lección aquí, es que en cuestiones internacionales el interés nacional americano prevalece.  El populismo aislacionista suena muy bien y hasta ayuda a ganar elecciones, pero entre lo que sabía Donald Trump sobre la seguridad de Estados Unidos antes de noviembre y lo que sabe hoy a la mitad de abril hay una distancia como la que hay de Asia a América.

Usted ya escuchó que hay problemas, desacuerdos y lucha de poder en la Casa Blanca.  La realidad es que quienes están ganando son los que llevan la agenda de seguridad nacional americana.  Steve Bannon el populista está perdiendo ante James Mattis el nuevo Secretario de Defensa y sobre todo HR McMaster el nuevo Asesor de Seguridad Nacional.

Trump se está transformando de ser un populista con una agenda irreal, está resultando en un Republicano moderado.  El resultado; después de dormir durante 8 años envuelto en guantes de seda, el puño americano está de regreso.  Pelón y sin ningún guante.

Y usted responde… Y esto a mí que me importa.

Bueno creo que nos debe importar a todos porque, aunque Corea del Norte está muy lejos de nuestra realidad, un enfrentamiento militar a esta escala les haría un enorme daño a todos.  Especialmente a los países suya economía esté atada con EEUU y con Asia, como la economía mexicana.

Déjeme contarle lo que sabemos sobre esto a esta hora.

Corea del Norte no tiene habilidad para alcanzar con un ataque de misiles a Estados Unidos, pero podría estar lista para hacerlo en pocos años.

Y la culpa es de Barack Obama que durante 8 años dejo que el peligro creciera y nunca se quiso meter de lleno en un hoyo que el sabio sería muy difícil de manejar y eso le permitió a los norcoreanos desarrollar todos sus nuevos misiles.

Esto es lo que podría tener su arsenal;

Un misil capaz de viajar 3,200 kilómetros, el Musudan llamado en Pyongyang- el Hwasong-10.

De acuerdo con el Centro de Estudios Internacionales Estratégicos, un centro de análisis muy influyente en Washington DC en proceso de desarrollo están también otros vectores de uso militar:

El KN-08 o Hwasong-13 y el KN-14 o Hwasong-14, ambos podrían ser incluso misiles balísticos intercontinentales.

Lo que en el mundo se conocen como ICBM’s, estos son cohetes militares capaces de viajar y alcanzar blancos a 11,500 kilómetros de distancia y 10 mil kilómetros de distancia respectivamente.   Eso los pone al alcance de la costa oeste de EEUU.

Para que un vector o cohete militar lleve el nombre de ICBM debe viajar y ser capaz de alcanzar un blanco situado a más de 3,400 kilómetros de distancia.

Robert Kelly, profesor asociado de ciencias políticas en la Universidad de Pusan en Corea del Sur, dice que es difícil creer que Kim Jong-un, el líder de Corea del Norte tenga hoy la tecnología necesaria para desarrollar armamento tan complicado, pero eso no significa que, si alguien no lo detiene, Kim Jong-Un pueda tener esa tecnología en pocos años.

Ese es el reto para el nuevo policía Trump; ¿Cómo lo evita?,

¿Con un enfrentamiento militar de sorpresa que destruya totalmente al Gobierno Nor-coreano?

¿Con China como socio y con posibles sanciones económicas a los pobres muertos de hambre de Corea del Norte?

Llamando a Kim Jung-un y dándole la importancia internacional que Jung- Un está demandando.

El abuelo Kim Ill-sun y el padre de Jong-un, Kim Jong ill, ambos usaron su supuesto poder militar para extorsionar a EEUU y a otros países del oeste sacándoles dinero a cambio de no usar ese supuesto poder bélico.  Pero el líder actual, no parece interesado en extorsionar a Trump en la misma forma.

Y eso nos pone en manos de dos tipos caprichosos autoritarios e impredecibles.

Además, considere usted que Corea del Norte ha llevado a cabo cinco pruebas nucleares en 10 años… dos en el 2016.  Y una más que podría ocurrir cualquier día.

La tecnología para poner una carga nuclear en un cohete y hacer que ese cohete dispare de una base móvil, vuele y salga de la atmósfera terrestre viaje por encima del polo norte re-entre la atmósfera terrestre y se descargue sobre su objetivo es enormemente compleja.  Pero no imposible de adquirir.

Los expertos en armamento nuclear creen que los norcoreanos pueden tener ya entre 12 y 20 bombas y  podrían expandir su arsenal a 40 o 50 en los próximos 4 años.  Eso pondría a este pequeño país sin ninguna otra importancia en particular a rivalizar en poderío militar con el Reino Unido, o con Francia.

Hoy que la política exterior de Washington ha dejado de ser provincial, los americanos no pueden permitirlo.  El problema es que en cualquier solución todos saldríamos perdiendo.

Si Estados Unidos destruye este arsenal tendría que hacerlo con tal precisión que eso no provocara un ataque de guerra convencional entre las dos Coreas, y eso provocaría que China y EEUU tendrían que escoger bandos y eso pondría a los dos países uno contra otro, porque los chinos escogerían a Corea Del Norte y EEUU a Corea del Sur.

Por eso es que la prensa del mundo entero citó al vicepresidente Mike Pence que en persona y parado en la misma frontera que divide a Corea del Norte con Corea del Sur advirtió que los norcoreanos no deben poner a prueba la determinación bélica de EE.UU.

Aunque la realidad es que Corea del Norte ha estado poniendo a prueba la paciencia estratégica de Estados Unidos… por años.

Y por años también la inteligencia americana se ha sorprendido de cuanto los norcoreanos han hecho a sus espaldas.

Hoy por ejemplo los misiles son disparados de plataformas móviles: eso es avanzado, y tomo por sorpresa el año pasado a los análisis de la central de inteligencia.

Ahora recuerde usted lo que Corea del Norte no ha logrado aún es montar cargas nucleares en misiles. Y tampoco ha completado re-entrada de misiles a la atmosfera de la tierra.

El domingo 16, Corea fracasó en el lanzamiento de uno de sus misiles, era una prueba que quería presumirle al mundo entero, pero fracasó… y la culpa podría haber sido de EEUU. Recuerde usted que en el 2014 el Presidente Obama ordenó aumentar los ataques cibernéticos y electrónicos contra el programa de misiles norcoreanos… Donald Trump lo heredo.

El mismo domingo K. T. Macfarlán Sub Asesora de Seguridad Nacional de Estados Unidos abrió una puerta bélica más al decir en uno de los programas políticos de los domingos.

… “We are entering a whole new era, not just with North Korea, but with everybody, with any country, major country, we are entering a cyber platform, a cyber battlefield.”

… “That is where a lot of the wars of the future are going to be fought”

… “Estamos entrando una nueva era, no solo con Corea del Norte, sino con todos, los países incluso los países importantes, estamos entrando a una plataforma cibernética, a un campo de batalla cibernética”.

… “Ahí es en donde pelearemos muchas de las guerras del futuro”.

Y esto que le cuento aquí, podría demostrar que Estados Unidos es el que saboteó el lanzamiento del misil norcoreano, manipulando las computadoras de lanzamiento.  Recuerde usted que el misil, el mismo domingo 16 de abril, explotó a 5 segundos de ser disparado.

Finalmente, lo que hay que decir es que con Corea del Norte el problema aun no es una guerra nuclear.  No, el problema es una guerra convencional…

Corea del Norte no puede lanzar misiles contra Estados Unidos, pero si puede lanzar artillería táctica contra Corea del Sur… y matar a millones de inocentes.

Nada más considere usted que la distancia de las fuerzas armadas estacionadas en la frontera entre los dos Coreas está a la misma distancia de la que está la Ciudad de México de la ciudad de Toluca.

Por eso hay muchísima gente en Washington preocupada de que esto pueda escalar a un enfrentamiento militar. Corea del Norte y EEUU nunca firmaron una paz y técnicamente siguen en guerra desde 1952.

En semanas pasadas el gobierno del Presidente Trump envió al portaviones nuclear USS Carl Vinson con su grupo de 22 buques de guerra a las costas cercanas a Corea Del Norte. Hoy los portaviones nucleares USS Reagan y el USS Nimitz fueron sacados de sus puertos y enviados también a la vecindad de Corea del Norte.

En cuanto a si el Pentágono, manipuló las computadoras de lanzamiento del misil norcoreano;  nadie en el Departamento de Defensa quiere hablar, y la razón es obvia, si esto fuera cierto eso cambiaría el equilibrio mundial, no solo con Corea del Norte sino con el planeta entero…  Y eso además le daría al nuevo policía del mundo la mayor arma ofensiva y defensiva, jamás soñada.

 

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