Por: Alejandro Buenavad Madrigal | @abuenavad | www.losfiscalistas.com.mx

Con la factura electrónica actualizada, la autoridad estará llegando inclusive a niveles de conocer los inventarios de las empresas, lo cual la pone en una condición muy favorable con respecto a la vigilancia del cumplimiento de las obligaciones de los cautivos.

A pesar de las amenazas que lanzaron algunos senadores con respecto a detener el dictamen de la Ley de Ingresos para el 2018 en torno al escándalo del Fiscal Especializado Para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), se logró sacar la aprobación de la mayoría de los legisladores de la cámara alta prácticamente sin ajustarle una sola coma al dictamen de la iniciativa turnada por los Legisladores. Esta situación aunque no lo parezca, le da una señal de confianza al sector empresarial puesto que las reglas del juego con respecto a las situaciones especialmente fiscales, se dejan en claro y en tiempo para la toma de decisiones. Secuestrar por parte de los Senadores el dictamen de una de las leyes más importantes de nuestra economía lanzaría pésimas señales al exterior en un contexto complicado con el tema del TLC, el precio del petróleo y la fluctuación del dólar. Todo se afecta por decisiones especialmente políticas. Por eso hay que reconocer la responsabilidad tomada por el poder legislativo y hacer una realidad la aprobación de la Ley de Ingresos para el próximo año.

 

De acuerdo a lo previsto y como se ha venido anunciando por parte del Ejecutivo Federal, el tema fiscal no presenta técnicamente ningún cambio con respecto a lo que hasta el 2017 hemos conocido. Por parte del Ejecutivo Federal se respeta el Acuerdo de Certidumbre Tributaria y garantiza con ello que las condiciones fiscales no enfrente cambios bruscos en la forma de determinar los impuestos ni en la forma de enterarlos. El sector empresarial es el más beneficiado con este Acuerdo, aún y cuando se pretenda realizar ajustes a la baja en las tasas del ISR, la realidad es que la expectativa de no generar un incremento, genera al menos un estado de tranquilidad para poder programar los planes y proyectos del próximo año.

 

De manera indirecta, es decir, sin hacerle ajustes a las leyes se va a dar un cambio importante en el ISR que pagan las personas físicas. Hay que recordar que desde 2013 con la reforma aprobada a dicho impuesto, las personas físicas empezaron a pagar más en razón de los ingresos que percibían y la limitación en las deducciones personales que tienen autorizadas. Y es que la tasa pasó de un 32% hasta un 35% en los casos de ingresos superiores a 3 millones de pesos. A partir del 2018 los montos de ingresos para calcular las tasas de impuestos para personas físicas van a tener un ajuste, de tal suerte que aquellos que tienen ingresos de 3,000,001 pesos en un año (250,000 promedio por mes), pagarán una tasa de 34% en lugar de 35%. Si lo vemos de manera objetiva el ahorro estará en el volumen, es decir, si ganas más pues más ahorro tendrás. Y me atrevo a señalar lo siguiente porque no es lo mismo que una persona que gana arriba de 3 millones se ahorre aproximadamente 8,500 pesos en el pago del próximo año, a una persona que un ingreso medio (20,000 al mes, es decir 240,000 en un año), estaría pagando 1,400 pesos menos en promedio en impuestos (116 pesotes de ahorro al mes).

 

Este ajuste se debe a que la Ley del ISR considera en el último párrafo del artículo 152 que las tarifas se actualizarán conforme a la inflación cuando ésta sea superior en un 10% a la última vez en que fue actualizada. Esta actualización se fijó por parte de los Legisladores en la Ley del ISR al año 2013 y cada ejercicio fiscal se contemplaba actualizada al 31 de diciembre del ejercicio que culminaba y es que  realizar este ajuste afecta directamente a la recaudación. No tocar ese tema en la Ley de Ingresos de 2018 hace que se active su actualización y que represente una pérdida recaudatoria importante para el organismo fiscalizador de al menos 40 mil millones de pesos.

 

Aunado a ello en la citada Ley de Ingresos para 2018, se le estableció a la autoridad fiscalizadora (al SAT), un incremento en la recaudación por más de 4,000 mil millones de pesos solo por el concepto de “Eficiencia Recaudatoria”. Esto no es otra cosa que las acciones que debe llevar a cabo la autoridad para captar los recursos que por concepto de impuestos le ha planteado el Legislativo. Esto en términos simples y llanos quiere decir que tendremos una actividad permanente, constante, insaciable de nuestra autoridad fiscal para poder recaudar las contribuciones del próximo año apoyándose principalmente en la tecnología y en algo que se ha vuelto muy común en el ámbito fiscal, la percepción del riesgo.

 

Una de las herramientas fiscalizadoras que prometen ser el elemento más importante el próximo año es la facturación electrónica que entra en vigor a partir de diciembre de este año. Con la factura electrónica actualizada, la autoridad estará llegando inclusive a niveles de conocer los inventarios de las empresas, lo cual la pone en una condición muy favorable con respecto a la vigilancia del cumplimiento de las obligaciones de los cautivos.

 

Si no hay más impuestos, si no hay incremento de las tasas, e inclusive hay una previsión de pérdida recaudatoria de 40 mil millones de pesos, lo más seguro es que se detonen actos de fiscalización (auditorias) de manera importante el próximo año por lo que la recomendación es en el sentido de revisar adecuadamente el cumplimiento fiscal de manera correcta y oportuna para evitar riesgos. A eso le apuesta la autoridad para cumplir las metas de la Ley de Ingresos.

 

Sin cambios relevantes, se observa un tipo de cambio de 18.40 pesos por dólar. Algo similar a lo que hemos estado viviendo lo que habla de un panorama económico similar el próximo año. El precio del barril de petróleo se establece en 48.50 dólares por barril conforme a lo que se ha venido presentando en el mercado internacional y en donde no se esperan sobresaltos.

 

Los ingresos totales se plantearon en 5.28 billones de pesos, el mayor presupuesto que se hay tenido memoria y que de manera reiterada recomendamos pensar en que los ajustes del precio del dólar y el precio del barril no se consideran fuera de los parámetros actuales, y los precios de las gasolinas no se contemplan a la baja sino que se apuesta a continuar con la liberación de su precio, esperemos un panorama enfocada a la captación de impuestos.

 

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