Por: Erick Guerrero Rosas | @ErickTvAzteca | Fb/ErickGuerreroRosas

Un golpe bajo para el peso mexicano

Ese es el problema para nosotros: que en caso de aprobarse la Reforma Fiscal de Trump, convertirá a EU en un auténtico imán para atraer capitales que ahora están invertidos en otras partes del mundo. Ejercerá un efecto “aspiradora”, atrayendo para sí una gran cantidad de dinero que saldrá de Europa, Asia y América. En pocas palabras, lo que para ellos podría ser una magnífica entrada de dólares, para nosotros y otros países, podría convertirse en fuga de capitales.

Donald Trump ya trae de encargo al peso mexicano. Y tenga la intención de hacerlo o no, pronto le dará otro golpe; le va a propinar un “gancho al hígado” como dicen los clásicos. Sí, me refiero a la iniciativa de Reforma Fiscal que anunció en la última semana de septiembre.

 

“Es hora de que todos los miembros del Congreso – Demócratas, Republicanos e Independientes – apoyen la reforma tributaria pro-americana. Es la hora para que el Congreso traiga a las empresas estadounidenses de vuelta a casa, atraiga nuevas empresas y negocios a nuestro país y ponga más dinero en los bolsillos de la gente”, le dijo al Milwaukee Journal Sentinel.

 

Ese es el problema para nosotros: que en caso de aprobarse la Reforma Fiscal de Trump, convertirá a EU en un auténtico imán para atraer capitales que ahora están invertidos en otras partes del mundo. Ejercerá un efecto “aspiradora”, atrayendo para sí una gran cantidad de dinero que saldrá de Europa, Asia y América. En pocas palabras, lo que para ellos podría ser una magnífica entrada de dólares, para nosotros y otros países, podría convertirse en fuga de capitales.

¿La consecuencia? Devaluación del peso, el euro, el yen y un sinfín de monedas frente al dólar. Si cree que exagero, nada más considere esto, amigo lector: imagine por un momento que usted es dueño de una gran empresa estadounidense. De un corporativo. En aras de bajar sus costos y reforzar su margen de utilidad, ha estado invirtiendo buena parte de sus ganancias en otros países que le ofrecen salarios bajos u otras ventajas.

 

De repente aparece Donald Trump (o “Donny” como le dicen sus cuates), y le dice a usted: “oye mi amigo, si tú regresas ese capital a territorio estadounidense, en vez de pagar un impuesto de 35% para corporaciones, te vamos a cobrar únicamente el 10% por repatriarlo, y te condonamos o perdonamos todo lo demás. Si ese dinero lo canalizas a actividades productivas, el monto para ti, va a ser deducible del pago de impuestos al 100% y prometo, además, bajarte la tasa del Impuesto sobre la Renta de un 35 a un 20% para que aumentes tus beneficios de aquí en adelante”.

 

¿Qué pensaría usted? ¿Sería capaz de resistirse ante tentadora oferta? ¡Claro que no! Ni tardo ni perezoso, empezaría a ver cuánto dinero tiene disponible alrededor del mundo para llevárselo a EU.

 

La Comisión Económica para América Latina (la CEPAL, organismo dependiente de la ONU), calcula que debido al alto costo que ahora representa repatriar utilidades para los corporativos, las firmas mantienen en el exterior  ganancias por alrededor de 2,1 billones de dólares que pertenecen a empresas de tecnologías digitales y farmacéuticas como Apple, Microsoft o Pfizer que generan ganancias sustanciales gracias a derechos de propiedad intelectual.

 

“De implementarse una reforma tributaria de tal magnitud, podrían generarse cambios disruptivos en el panorama global de inversiones”, advierte la firma Ernst & Young en el documento “First 100 days of Trump’s Presidency” presentado en mayo de 2017. Ósea, alteraciones de gran calado en el flujo mundial de capitales…una fuerte sacudida, una especie de terremoto financiero, pues.

 

“Sólo con que las 5 principales empresas tecnológicas a nivel mundial decidan repatriar la mitad de su caja, supondría más de US$ 1 billón de dólares que salen del resto del mundo y vuelven a EU…entonces tendríamos un problema, y grande”, advierte el Dr. Daniel Lacalle.

 

La gran pregunta es: ¿y se va a aprobar? Muchos creen que no. Como ha fracasado en aterrizar otras promesas de campaña, no le ven futuro a la Reforma Fiscal. Así lo dijo el Dictador de Corea del Norte: “las amenazas de Donald Trump son como ladridos de un perro”.

 

Sin embargo, a riesgo de equivocarme, me atrevo a decirle amigo lector que sí se va a aprobar. Con algunos cambios o matices, después de una larga y complicada negociación, como usted quiera, pero en lo sustancial se va a aprobar. Se lo apuesto doble contra sencillo.

 

La razón más importante para mí, es que a los principales líderes del Partido Republicano y Donald Trump están urgidos de un gran golpe electoral de cara a las elecciones del próximo año. Se sienten en desventaja frente al Partido Demócrata y quieren remontarla. Por eso la Reforma Fiscal no solo contempla beneficios para los grandes corporativos; no Señor, también pretende bajar la carga fiscal para trabajadores y clases medias.

 

“El Presidente Trump ha establecido principios para la reforma tributaria: Primero, que el código tributario sea simple, justo y fácil de entender. En segundo lugar, dar a los trabajadores estadounidenses un aumento de sueldo, ya que les permite mantener más de sus cheques de sueldos ganados”, dice el documento.

 

“Anuncian el mayor recorte de impuestos en la historia de EU”, asegura la revista Newsweek. Y no es ninguna exageración. Se trata de un intento de Reforma Fiscal realmente espectacular. Sin precedentes. Pero también puede representar un duro golpe para el peso mexicano y otras monedas.

 

Tenemos que estar preparados.

 

 

 

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