Por: Armando Guzmán |  @Armandoreporta | fb/@armandoguzman

La elección presidencial del 2016 en Estados Unidos, no fue solo un enorme debate sobre raza, sino sobre las relaciones raciales, y eso ocurrió principalmente por dos circunstancias.  Uno que los candidatos fueron todos políticos de raza blanca tratando de llegar a la presidencia hablando de cómo los blancos estaban sufriendo. Esos candidatos fueron Hillary, Bernie Sanders y hasta Gary Johnson el candidato libertario. Y obviamente dos porque hubo un  instigador principal para ese enfrentamiento, Donald Trump.

Eso ha ocurrido en otras elecciones pero nunca en una forma tan mordaz y tan hiriente para enfrentar a los grupos de diferentes razas en el país, como  en noviembre pasado.

Y usted pregunta,  ¿porque nos ocupamos hoy de esta señora?

Bueno en primera porque se aparece en la calle vendiendo su nuevo libro y la gente se junta por miles para vitorearla; esto quizás no debería siquiera caernos de sorpresa, después de todo Hillary Clinton con todo y sus desplantes, sigue siendo una celebridad mundial, y evidentemente la mujer más admirada y odiada también de todo Estados Unidos.

Además déjeme darle varias buenas justificaciones para escribir sobre ella:

Hillary como todos la hemos llamado en  Washington por los últimos 25 años, es la primer mujer en la historia estadounidense en pasar de ser primera dama, a senadora federal por el estado de Nueva York, a Secretario de Estado y finalmente a candidato presidencial; no una sino 2 veces. Recuerde usted que en el 2008 por poco y le quita la nominación demócrata a la presidencia al hoy ex presidente Barack Obama.

Esta señora que levanta tantas pasiones a favor y en contra, es  hoy,  sujeto de interés publico y de la prensa también porque después de todo, Hillary Clinton es quien gano en la elección presidencial del 2016 el mayor numero de votos populares del pueblo estadounidense.

Claro que para desgracia de los que creen que Hillary debió haber ganado, es menester aclarar, que las elecciones presidenciales de EEUU son un juego de estrategia, y ella, en opinión de los que saben, más que prepararse para un muy delicado y sofisticado juego de ajedrez político, se concentró solamente en creer que su victoria era inevitable por ser mujer y por ser Hillary Clinton y por eso encamino su campaña a preparar, no una elección apretada, sino una coronación segura.

Hillary y su grupo y el país y el mundo entero se equivocaron.

Todos veían esto, no como una competencia por el voto de todos los sectores y todos los estados de los Estados Unidos, sino como una reafirmación de que el país estaba urgido de tener a una mujer como presidente.

Ese enorme descuido la hizo perder el voto de mucho del electorado blanco con quien ella tiene mucho mas con que identificarse que lo que tiene Donald Trump, que no es un hombre salido de la lucha y del trabajo, sino es mas bien, un príncipe nacido del privilegio de los multimillonarios de Nueva York.

Hillary viene de la clase blanca trabajadora, y solo Dios sabe, y parece ser el único hoy en recordar, que cuando Hillary y Bill Clinton llegaron a esta ciudad hace 25 años en 1992, una de las peores faltas que el Washington elitista les encontró, fue precisamente que los dos eran lo que aquí se consideran blancos corrientes, “Hillbilies”, porque ambos venían de la humilde clase trabajadora, Bill del estado de Arkansas, ella del estado de Illinois.

Lo que hoy muchos se siguen preguntando es como, con estos antecedentes Hillary perdió el voto de la misma gente de la que salió… eso lo buscamos en las paginas del libro, pero no lo encontramos.

Buscamos también porque nunca se identifico con los trabajadores, tampoco está en el libro.

Buscamos porque nunca tomaron en cuenta en su campaña que las encuestas mentían y que la gente que simpatizaba con Trump mentía, para que los encuestadores no se rieran de ellos.  Pero eso, tampoco lo encontrará usted en este libro.

What happened? ¿Que pasó? A estas alturas no es la mejor pregunta que uno se puede hacer, en este momento parece mejor preguntar ¿que es lo que si está en el libro?

Bueno lo que esta ahí es una buena evidencia de que el tiempo, y las posiciones de altura política cambian a la gente.

La soberbia es el mayor cáncer que destruye a las figuras publicas y ese error,  que es el que hizo a Hillary perder ante Donald Trump, ese si lo encuentra usted en las paginas escritas por esta mujer durante  7 de los últimos 10 meses.

No cabe duda que en el libro se siente también el dolor de haber perdido ante alguien como Donald Trump.  De hecho esta, en opinión de los politólogos de esta ciudad, es una humillación mayor de lo que un ser humano común y corriente podría soportar.

Lo bueno es que Hillary y Bill su marido, aguantan todo.

Eso es lo bueno de los Clinton, siempre saben en donde hay reflectores y cámaras de televisión y ellos siempre encuentran la manera no solo de colarse, sino de ponerse en primera fila y celebrar el evento como si fuera en su honor.

En ese ambiente es que se produce este regreso de Hillary con este nuevo libro. “What happened”, “Que ocurrió”.  Por cierto este titulo en español es una traducción libre que yo hago del título porque la casa editorial que lo pública aún no le ha puesto un título en nuestro idioma.

Pero, apueste usted a que pronto habrá una versión en español porque estoy seguro que trataran de venderlo en América Latina y también en Estados Unidos a los millones de personas de origen hispano a quienes les gustaría leerlo no en ingles sino en nuestro español.

En este libro Hillary cuenta como se cayo del altísimo pedestal que ella misma se construyó y ahora delante de todos se esta sacudiendo el polvo que se le junto en la caída, para volverse a levantar.

Es como dice “Thats life” la canción que cantaba Frank Sinatra, lo admirable no es que te caigas del caballo en mayo… sino que te levantes  y vuelvas cabalgar en junio.

A pesar de lo que le cuento aquí, en Estados Unidos la locura por esta mujer sigue siendo grande, cientos, quizás miles se juntaron espontáneamente en Washington y en Nueva York fuera de las librerías a las que llego a promocionar el libro para vitorearla, y para gritarle;

… “Te hubiéramos preferido a ti”… y otras cosas mas creativas que eso, pero con el mismo significado.

Lo curioso de este nuevo episodio en la historia popular de nuestros tiempos es que Hillary no ha cambiado en el filo que tiene en la lengua y por eso a tantos demócratas se les pone la carne de gallina cada vez que la señora abre la boca.

La revista “Político” publicó  “Democrats Dread Hillary’s Book Tour,” “Los demócratas, (obviamente, los políticos activistas del partido) le temen al tour de Hillary para vender su libro”,  Uno de estos políticos me dijo que esto lo consideran… “The final torture”

El periódico “The Hill”, el que lee la gente en el Congreso, no solo los congresistas y senadores sino también los staffers que son quienes realmente trabajan en el capitolio escribe; “Clinton’s Score-settling Frustrates Democrats.” “La venganza de Hillary frustra a los demócratas”.

Y como le cuento arriba, la revista del Washington Post en su pagina de revisión editorial dice que el libro “What happened” es como  “The Hillary Clinton of this bitter memoir, resembles the shrunken, beaten Richard Nixon.”

“La Hillary Clinton en esta agria memoria se parece al golpeado y reducido Richard Nixon”.  ¡Wow! esa debió dolerle.

Una de las cosas que salta a la vista con este libro es que hay muchísima gente que hoy critica a Hillary, porque en su libro ella más que contarnos que pasó y porque perdió, la señora le hecha la culpa a los demás.

Se queja de Bernie Sanders, el senador que le arrebató con sus ideas el voto, la simpatía y la fidelidad de millones de jóvenes y de no tan jóvenes que nunca vieron en la señora, ni escucharon de ella nada nuevo o excitante.

Hillary se queja también del que fuera vicepresidente con Obama de Joe Biden… porque lo considero desleal. Conste que Biden nunca se lanzo de candidato, porque pensaba como el país entero, que Hillary ganaría fácilmente porque el oponente seria ¡Donald Trump!

(Por cierto como nota adicional Biden con sus 75 años aun esta considerando ser candidato presidencial en el 2020)

Hillary se queja en el libro también de James Comey porque como director del FBI, con sus investigaciones sobre los correos privados de la señora mientras fue Secretario de Estado, supuestamente le arrebato los votos que a ultima hora hubieran sido cruciales para hacerla ganar.  Recuerde usted que Comey anunció 11 días antes de la elección que relanzaría la investigación criminal contra ella… y días después suspendió la investigación otra vez.

Y aquí si, usted se tiene que preguntar las motivaciones de Comey que fue alguna vez un activista republicano.

Pero después de eso hay que bajar a la realidad y darse cuenta de que Hillary culpa también al sexismo, al New York Times y desde luego a Donald Trump.

No hay una sola página en la que ella reconozca su culpa en esa inesperada derrota de noviembre del año pasado.

Y no se crea usted esto ha dado lugar a cuestiones cómicas y dramáticas también.  En uno de los programas matutinos de la televisión americana, el “Today Show”, le preguntaron si se arrepentía de haberle llamado a los seguidores de Trump, una “Canasta de deplorables”.

Hillary respondió que había sido mal interpretada y que lo que había querido decir es que el comportamiento de Trump había sido deplorable e irredimible, y dijo además que ella había sido motivada por una cinta grabada y secreta, que fue revelada en Octubre y en la que se escuchó a Trump hablar en otro programa de televisión, de lo fácil que era para el como figura publica y como millonario, manosear en sus partes mas intimas a las mujeres que se le acercaban.

Y le voy a decir, esa es una buena respuesta para justificar lo de deplorables… el problema es que lo de la “canasta de deplorables”, es una declaración que ella hizo, casi un mes antes de que surgieran las cintas acerca de los manoseos impúdicos de Trump.

Lo ve usted… estos políticos americanos son incorregibles.

Todo esto ultimo que le cuento, fue verificado por PolitiFact, una organización formada solo para verificar lo que dicen los políticos todos los días, sino sobre todo lo que los candidatos dijeron y afirmaron durante la última elección.

Esta organización tan respetada culpa a este comentario de los “Deplorables” de haber ofendido a casi la mitad del país, y obviamente esto lo asocia con las enormes derrotas de Hillary en los estados de Wisconsin y de Michigan.

Vayámonos para atrás, en septiembre del ano pasado escribimos aquí mismo que lo que a Hillary le faltaba, era un mensaje claro.  Un mensaje que apelara a la gente que no tenía aun por quien votar.  Pero, Hillary nunca lo hizo.

Por eso ahora regresar y culpar a todos los que estaban a su alrededor, esta dañando su imagen; el verse amargada agria y vengativa. Esa, en opinión de mucha gente no es la mejor manera de hacerse recordar por los que votaron y no votaron por ella, imagínese, por eso el Post, la compara con Nixon.

Hillary hoy culpa a los millones de blancos que votaron por Trump, pero se olvida que millones de blancos votaron por ella y por Obama… y hasta por su marido.

La elección presidencial del 2016 en Estados Unidos, no fue solo un enorme debate sobre raza, sino sobre las relaciones raciales, y eso ocurrió principalmente por dos circunstancias.  Uno que los candidatos fueron todos políticos de raza blanca tratando de llegar a la presidencia hablando de cómo los blancos estaban sufriendo. Esos candidatos fueron Hillary, Bernie Sanders y hasta Gary Johnson el candidato libertario. Y obviamente dos porque hubo un  instigador principal para ese enfrentamiento, Donald Trump.

Eso ha ocurrido en otras elecciones pero nunca en una forma tan mordaz y tan hiriente para enfrentar a los grupos de diferentes razas en el país, como  en noviembre pasado.

Hillary debería ahora en su libro narrar que impidió que se diera cuenta a tiempo de todo eso y lo evitara.  Hoy ella misma dice que ya nunca será candidato a otro puesto de elección popular. ¿Se lo cree usted? A mi la verdad aún me cuesta trabajo.

Déjeme terminar contándole que ahora en los tours que les doy a mis amigos y familiares que me visitan en Washington además de los monumentos y el hotel Watergate y el hotel en donde Ronald Reagan casi pierde la vida, tengo ahora que incluir dos casas, la de Hillary y Bill Clinton en el muy exclusivo barrio de Kalorama y la de Ivanka Trump en el mismo vecindario.  Como me gustaría también mostrarles a mis amigos y familiares y mas visitas, la otra casa de los Clinton en el 15 Old House Lane en Chappaqua en el estado de Nueva York, porque junto a esa casa que compraron cuando Bill dejó la presidencia, hay una casa vaciá que estaba destinada a albergar a todo el equipo que la señora tendría como presidenta.

Pero ese no fue su destino y esa casa ahora, permanece vaciá.

Estos días es usada para que Hillary haga entrevistas promoviendo su libro. Déjeme decirle. ¡Eso debe doler!

No se si la señora venda la casa o la mantenga como monumento a lo que pudo, como ella misma dice, haber cambiado a la historia.

Que diablos, si yo fuera ella vendería la casa y me olvidaría de la política… Pero eso no va a ocurrir.  No, no me refiero solo a la casa, me refiero a lo demás.

¿Quiere apostar?

 

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