Si Dios me diera la oportunidad

de crear a una mujer,

usaría el sol para construir su mente,

fuente de todo lo que existe,

equilibrio de todo lo que vemos,

de todo lo que soy y seré.

 

Para forjar esas formas exactas,

la piel pues, usaría la luna,

porque así cuando no esté conmigo,

me bastará buscarla y recordarla,

pensarla, soñarla y escribirle.

 

Se me antojaría traerme un par de estrellas,

para que me mire como a nadie,

para que en las noches siga mis pasos,

entender que, aunque el cielo se nuble,

ella estará ahí, brillante como siempre,

espectacular, única, solemne, bella.

 

Tal vez me tome un universo,

quizás utilice la fuerza de los árboles

para transformarla en su alma,

utilizaría la tierra para darle firmeza

a sus convicciones, al temple,

al porte de reina, mi reina.

 

Si Dios me diera la oportunidad

de crear a una mujer,

me faltarían tantos elementos,

nada me alcanzaría, sólo Dios

es capaz de tal hazaña,

porque si me diera la oportunidad

de crear a una mujer

haría todo el esfuerzo

para que se pareciera a ti.

 

 

 

 

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.