Por: Vanessa Guerrero Belmont | @Vannbelmont | vanessagbelmont@gmail.com

Hoy en día los límites no existen en las redes sociales, cegados por la fama continuaremos viendo esta clase de deprimentes situaciones donde sólo te queda preguntar si todos los años de errores cometidos por la humanidad han sido en vano y sólo esperas a que no seas la siguiente víctima.

La cantidad de “youtubers” y jóvenes famosos que se están creando hoy en día es inevitable. Han llegado a ser el modelo a seguir de toda una generación. Pero claro que esto jamás ha sido sencillo pues  el contenido que crean y suben tiene repercusiones ya sea positiva o negativa en todos sus seguidores. Hago énfasis en este tema específicamente porque apenas comenzando el año, uno de los youtubers más grandes de Estados Unidos, firmó la sentencia del fin de su carrera.

Logan Paul, es un joven de 22 años de Ohio, Estados Unidos que se ha vuelto millonario subiendo videos diariamente en YouTube, actualmente cuenta con 15 millones de suscriptores y 16.2 millones de seguidores en Instagram. Tal es su impacto que Pepsi lo contrató para hacer una campaña publicitaria en la entonces famosa aplicación llamada Vine para que anunciara el show de medio tiempo del Super Bowl. También ha aparecido en reality shows y ha sido invitado de conductor en entregas de premios.

Cabe destacar que el 85% de sus seguidores son niños entre 9 y 14 años de edad. Pero su éxito se vio opacado cuando el primero de enero decidió subir un video donde medianamente censurado (y digo medianamente porque a pesar de que cubrió la imagen se alcanzaba a apreciar bastante bien) mostraba el cuerpo de un hombre que recientemente se había suicidado mientras hacía bromas sobre ello. El video fue grabado en el “Bosque de los suicidios” en Japón. Fue casi inmediatamente eliminado de la plataforma por YouTube, dado que comenzaron a llegar quejas y reclamos de todo el mundo. Fue tanto el enojo de la gente que demandaba que al youtuber se le cerrara su canal. A pesar de que este no fue el caso, YouTube decidió terminar su contrato con él aunque no descarta la posibilidad de volver a trabajar con él.

Aquí estamos enfocándonos en la falta de sensibilidad de las personas reinando estos medios. El ser ambicioso puede orillarte a hacer cosas fuera de lo que es moralmente correcto. Pues muchas alegaciones dicen que el joven decidió subir el video porque sería uno de sus videos más vistos dado el morbo que causarían las imágenes, y para mí están completamente en lo correcto. Esta gente llega a un punto donde la fama los cega y harían cualquier cosa por mantener o ampliar su fortuna. Pero no es la primera vez que su apellido ha encabezado escándalos, su hermano menor, Jake Paul, también se dedica a hacer contenido en las redes sociales y ha sido repetidamente acusado de causar disturbios y ser un mal ejemplo para su audiencia. Recordemos que los espectadores de estos hermanos son niños, niños que están desarrollando su manera de pensar y qué camino tomarán ante situaciones diversas.  ¿De verdad es correcto que ellos representen a toda una generación?

Logan Paul ha salido a pedir disculpas donde aclara que su objetivo jamás fue burlarse u ofender a víctimas o familiares de víctimas de suicidio. Muchos hicieron caso omiso a su disculpa pues la vieron más obligada para así hacer el intento salvar su carrera.

La sociedad ha permitido a esta gente, gente que sus niños pequeños observa sin la menor supervisión porque seamos honestos, por más controladores que sean los padres si el chico tiene un Smartphone, en cualquier momento puede tener acceso a estos contenidos. Consecuentemente en este caso es donde nos preguntamos si somos nosotros los que estamos permitiendo que esto pase, que un niño de 12 años pueda agarrar su teléfono y ver el cuerpo de un hombre colgado mientras su ídolo se burla de ello y verlo como algo que está bien.

Y no hablemos sobre la gran compañía que es YouTube a quien le importa en lo más mínimo a qué audiencia puedan llegar este tipo de videos mientras tengan sus millones de visitas diarias. No podemos dejar que este tipo de personas sean quienes lleguen a las nuevas generaciones y les estén enseñando a ser tan insensibles, no ver por el otro y tomar estas situaciones como normales.

Hoy en día los límites no existen en las redes sociales, cegados por la fama continuaremos viendo esta clase de deprimentes situaciones donde sólo te queda preguntar si todos los años de errores cometidos por la humanidad han sido en vano y sólo esperas a que no seas la siguiente víctima.

 

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