Hoy en día el internet sigue sorprendiéndonos con sus miles de sitios donde puedes publicar lo que sea, pero apuesto a que no te imaginabas que existía uno para tomar una sucia venganza sobre tu ex pareja. Este sitio es llamado “ComplaintsBureau.com” donde básicamente los usuarios, de manera anónima, pueden quejarse contra significantes corporaciones como aerolíneas, concesionarios de coches, y servicios.

Todo cambió, cuando un día, un usuario publicó un post quejándose de que su pareja le fue infiel, y para exponerla, publicó fotos de ella desnuda. Básicamente ayuda a que los amantes dolidos tengan la esperanza de dejar de sentir la humillación que la otra persona causó. Dado el gran éxito de esta publicación, se creó una sección exclusiva en el portal para ese tipo de posts llamada “Revenge Porn” (porno de venganza), donde podrías encontrar miles de personas contando sus historias de supuestas infidelidades junto a fotos de su pareja desnudos, donde el 80% de las personas en las fotos, son mujeres.

Seguramente habrá pasado por sus mentes que el dueño de esta página es un joven geek (apasionado por la tecnología y la informática) que no tiene nada que hacer más que crear estos sitios y que además, dada las visitas que recibe y el hecho de que obtiene mucho dinero por parte de los anunciadores, pueda creerse que vive en buenas condiciones económicas. Sin embargo, un reportero de Fusion.com lo convenció de dar una entrevista, ya que el sujeto nunca se había atrevido a dar una por miedo a lo que le fuera a pasar, y lo que encontró lo sorprendió.

Al llegar al lugar fue recibido por un hombre de 45 años llamado Scott Breitenstein, de aspecto pandroso, cabello largo y canoso con playeras de las bandas más famosas de “heavy metal”. Quien al invitarlo a su oficina a conocer su “modus operandi” pudo apreciar la manera tan humilde en la que vivía, pese a su gran ingreso económico.

Cuando empieza a explicar sobre cómo opera el sitio y la cantidad de quejas que le llegan por parte de las víctimas que salen en sus fotos, parece no tenerlo con cuidado, como si el publicar fotos de personas desnudas sin su consentimiento no le hiciera mal a nadie. Claro que con el éxito que ha tenido no se molesta en detenerse a pensar en las consecuencias. De igual manera, ustedes se estarán preguntando si esto es legal, pues relativamente lo es.

Muchas víctimas han intentado demandarlo por medio de copyright por las fotos amparándose en la Digital Millennium Copyright Act, pero lo que hacía Breitenstein, entonces, era decirles que si estas peticiones de retirada no iban seguidas por el resto del proceso de queja de la DMCA –un procedimiento largo y tedioso que puede implicar tener que registrarse en la Oficina del Copyright de los Estados Unidos y aportar amplia información sobre las imágenes– les iba a demandar por 10.900 dólares en concepto de costes de “difamación”.

Sí, les cobraba por hacerle “perder su tiempo”. No por nada lo llaman “terrorista de internet” o la “peor persona del mundo”. Ahí es cuando nos damos cuenta que el internet también es un medio para que las personas sin valores, sentimientos, capaces de humillar a terceros para conseguir dinero, se manifiesten por medio de páginas en línea.

El entrevistador, quiso concientizar al hombre sobre el daño que le estaba haciendo las personas, y decidió mostrarle un video de una víctima quién le contó su caso, donde el hombre que subió sus fotos y la acusaba de infiel, la golpeaba y al dejarlo, comenzó a acosarla. Esto, al parecer sí hizo que Bertenstein cambiara su forma de ver su página web, ya que según él, las historias que mandaban sí eran verídicas, pero claro, ¿cómo podría él comprobarlo? Gracias a este reportero, dos días después de que pasara la entrevista, el sujeto dio de baja la sección para solteros despechados.

Esta solo es una prueba de cómo las personas son cegadas por la avaricia. Están tan inmersas en su mundo de egoísmo, que no se dan cuenta el daño que sus hechos provocan a otras personas.  Sin embargo, esto no pasa sólo con los psicópatas de internet, nosotros hemos sido víctimas de nuestro egoísmo en algún momento. Pero gracias  a personas con el valor suficiente para exponer y enfrentarse a hacerles ver la realidad a esta gente, es que podemos parar, aunque sea un poco, la incompetencia a la que puede llegar el hombre.

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