De acuerdo con AstraZeneca, el segundo voluntario del proyecto de vacuna contra el COVID-19, presentó una afectación neurológica “inexplicable”, pero la farmacéutica indicó que no hay una evidencia contundente que indique que tiene relación directa con el medicamento.

Expertos han estado particularmente preocupados por los ensayos de la vacuna de AstraZeneca, que comenzaron en abril en Gran Bretaña, debido a la negativa de la compañía a proporcionar detalles sobre enfermedades neurológicas graves en dos participantes de los ensayos clínicos. 

Se trata del caso de dos mujeres que recibieron la vacuna experimental en Gran Bretaña.

Ambos casos llevaron a la empresa a detener sus pruebas dos veces, la segunda vez a principios de este mes.

De acuerdo con información obtenida por  The New York Times, la enfermedad que afectó a ambos casos sería mielitis transversal.

Esta enfermedad se caracteriza por provocar debilidad en brazos, piernas y problemas en intestinos y vejiga.

Una vocera, citada por el medio estadounidense, detalló que el primer caso tenía un caso previo, no diagnosticado, de esclerosis múltiple que no está ligado a la vacuna.

Tras una revisión de la farmacéutica, se encontró que era poco probable que los dos casos estuvieran ligados a la vacuna o que, por lo menos, no había información suficiente para relacionarlas.

La farmacéutica decidió, entonces, reanudarlos ensayos clínicos  en Gran BretañaBrasilIndia y Sudáfrica, pero están en pausa en Estados Unidos.

Aproximadamente 18 mil personas en todo el mundo han recibido la vacuna de AstraZeneca hasta ahora.

Fuente: https://lopezdoriga.com

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