Por: Armando Guzmán | @Armandoreporta | guzmanmediagroup@aol.com

Lo que hay que decir aquí; es que la situación política de Estados Unidos no va a cambiar mientras los demócratas sigan escribiendo libros acerca de porque perdieron ante Trump.

Es difícil aceptar que en el país de la tierra en el que debía reinar un pensamiento contemporáneo, la gente no ha avanzado en su forma de ver, analizar y sentir los efectos de su falta de aceptación de las relaciones inter-raciales contemporáneas.

Decir que ya pasamos un año completo desde que Donald Trump fue elegido Presidente, es perder el tiempo diciendo lo obvio… aunque yo sigo insistiendo que muchos amigos míos, demócratas y republicanos necesitarán los servicios y habilidades de un buen cirujano plástico para que pronto y eventualmente les cierre la boca, porque llevan un año completo en el que diariamente se quedan con la boca abierta cada vez que oyen, ven o leen noticias.

Le confió, y no es para que lo ande contando, que yo mismo estoy entre los que diariamente se queda con la boca abierta. Mi amigo el señor José Cárdenas en su noticiero de la radio en México, con toda la cancha y la experiencia que tiene reportando y analizando noticias, no se queda con la boca abierta, no, Pepe como le decimos sus amigos y sus radioescuchas, se ríe de nuestro predicamento y dice que el Señor Trump es y se comporta ¡como un chivo en cristalería!

Yo después de rumiar esto durante días y días, sigo obsesionado por descubrir qué demonios ha pasado… y sobre esto es este artículo, sobre ¿cómo diablos es que este presidente haciendo gala de racismo y sexismos profundos, no solo no ha sufrido ninguna consecuencia política, sino que como los vampiros entre más daños causa, más fuerte es?

Hoy, enero del 2018, y haciendo una evaluación necesaria del 2017, todos en Estados Unidos y también en el mundo entero, seguimos viviendo la campaña del 2016. Tomando eso en cuenta es fácil ver porque este Presidente siguió  obsesionado con ella y porque usted con todos nosotros vive las consecuencias de estos dos factores.

Más causa de asombro aquí en Washington, es la tibieza y la falta de habilidad política de los opositores del Presidente, de los demócratas y sus dirigentes en todo Estados Unidos. Los pobres demócratas americanos en el Congreso en Washington, que es en donde está la parte más activa de ellos, aún sigue hoy más de tres años después, hablando del amargo fracaso de las elecciones primarias en el 2014, ¿se acuerda? Fueron las que les dieron a los republicanos, el total control del congreso.

Pero eso no es todo, hoy todos los días se sigue hablando aquí de la amarga, y para algunos, de la sorprendente pérdida en las elecciones generales, que son las que nos dejaron endilgados con Trump.

Y le voy a contar, y quizás sea mejor no burlarme de nadie aquí, porque aun los más sazonados y sesudos  analistas, todavía están tratando de comprender cómo es que pudo haber ocurrido esta enorme catástrofe.

Quizás la mejor manera es pensar que no nos habíamos dado cuenta a fondo, conocer cómo piensa la gente en Estados Unidos. Cuando vea usted la respuesta vera también que es algo tan desconcertante que nadie lo quiere primero admitir y después, asimilar.

Y aquí le ruego que me deje poner el sombrero del análisis, para decir que en mi opinión lo que ocurre es que el público americano se quedó atrás y en algunas cosas se niega a vivir en el 2017 – 2018 y por eso su mentalidad sigue atrapada al final de los años 50’s cuando los derechos civiles de la gente que no fuera descendiente directa de europeos blancos, no valía un centavo.

Es difícil aceptar que en el país de la tierra en el que debía reinar un pensamiento contemporáneo, la gente no ha avanzado en su forma de ver, analizar y sentir los efectos de su falta de aceptación de las relaciones inter-raciales contemporáneas.

Y es que de otra manera usted no puede entender cómo es que las muy profundas divisiones  que se produjeron con el no anticipado resultado de la última elección presidencial, siguen siendo aún tan profundas y tan penetrantes como lo fueron entonces.

Las opiniones diarias expresadas por el presidente; sus acciones, sus mensajes en Twitter, su abierto racismo, sus locuras en general, no han convencido a sus fanáticos de que este señor está causando más daños que bien, no solo a Estados Unidos, son al planeta entero.

Trump tiene un montón de problemas de gobierno y de administración, que no solo no ha resuelto, sino que ni siquiera han aparecido en el calendario diario de su atención, y como señor de tonto no tiene nada, ya se dio cuenta de que lo que mejor resultado le da, es seguir con las posturas y los comentarios necios que le dieron celebridad, cuando el mundo lo conoció.

Si, ¡efectivamente, usted tiene razón, Trump actúa diariamente como si aún hoy, estuviéramos en el medio de su campaña!

Si le queda un poco de hígado, para verlo en televisión,  obsérvelo usted en sus mítines políticos y aun en los actos protocolarios en la Casa Blanca, Trump usa y juega una y otra vez con lo que le dio sus viejas victorias políticas.

Curioso también que éste señor hoy, siga exigiendo respeto por lo que… El creé que ha logrado.

A veces me pregunto si Trump en verdad no es político,  o si es un genio de política contemporánea que hizo actual y practico lo que otros líderes en Europa intentaron y fracasaron en emplazar: Un pensamiento colectivo moderno basado en el interés abierto de un país, en sus propios intereses y con la clara meta de dejar que los del resto del planeta se hundan y se pudran.

Claro que aquí existe algo que no existe en ningún otro sitio en la tierra, una enorme, vasta y aun misteriosa investigación que está tratando de demostrar que Hillary Clinton, no fue una ilusa vana y llena de sí misma que perdió la elección por no fijarse en lo que estaba haciendo. Esa investigación está buscando demostrar cómo el gobierno ruso usando técnicas nuevas y de uso y abuso de las redes sociales, manipuló al pueblo americano en pensar que Donald Trump era la solución y lo necesario para un país blanco… después de haber vivido la calamidad de durante 8 años, haber tenido a un presidente negro.

Esta investigación de un fiscal en la persona de un respetado jurista que conoce a fondo el sistema político y legal de Estados Unidos tiene loco a Trump desde que la investigación empezó. El fiscal Robert Mueller III, más que una preocupación del presidente americano, se ha convertido en su principal pesadilla.

Y mientras escribo esto, al final de diciembre aún estamos en vigilia en Washington ante la muy seria posibilidad de que Trump se harte de la pesadilla y contrario a lo que todos en el congreso le han advertido, desafié al mundo entero y despida al fiscal y deshabilite sus funciones y toda su investigación.

Y usted pensaría que todo esto que le acabo de contar es una locura.

Bueno, quizás. Pero una cosa si le digo… Todas estas tácticas de Trump están funcionando.

Viendo observando y reportando sobre Trump en forma diaria, y hablando con tanta gente en Washington todos los días, algo que me sorprende es ver como los adversarios demócratas de Trump no pueden borrar el aguijón de la derrota que representa verlo todos los días entronado en la Oficina Oval de la Casa Blanca.

Pobres demócratas, ya paso un año y el dolor para ellos está aún a flor de piel.  Este año que termina vio como salió a la luz el libro en el que Hillary Clinton ofreció su opinión de por qué perdió la elección presidencial.

El libro se llama “What Happened”, “Que Ocurrió”  O mejor dicho el famoso librito debía haberse titulado… “Como Paso”… o “Porque fui tan necia en no darme cuenta de que no solo bastaba llamarme Hillary Clinton”.  O… “Porque sigo siendo tan necia que aun hoy, no me doy cuenta de que mi derrota no fue la culpa del director del FBI, ni la falta de unidad demócrata, ni Bernie Sanders, ni el sexismo de la gente, sino mi propia ceguera y mi vanidad que no me permitieron ver que la elección es un juego de estrategia política”  O un título más corto y más llamativo… “Como jugar mal un juego de cartas cargado a mi favor”

En este 2017 que se terminó hubo otro libro que congestiono aún más mi pobre librero, es de Donna Brazile, quien durante la campaña del 2016 durante unos meses “Presidenta Interina del Comité Nacional Demócrata” (DNC),  lo que Donna hizo fue con todo el propósito del mundo arrojar gasolina sobre la quemazón causada por el libro de Hillary.   Brazile, a quien conozco desde que en el año 2000 manejo la campaña presidencial de Al Gore, le llamo a su libro “Hacks: la historia interna de los robos y despliegues que pusieron Donald Trump en la Casa Blanca”.

Este otro libro no es más que una letanía de críticas dirigidas a la campaña de  Clinton y tiene algo que me divierte mucho;  una sección incendiaria en la que Brazile describe cómo consideró junto con algunos dirigentes demócratas reemplazar a Hillary como candidato presidencial con el entonces vicepresidente Joe Biden.  La autora escribe que intento hacerlo porque aun desde afuera, la campaña de Clinton había adquirido  ya “el olor del fracaso”.  Donna Brazile en el libro de fácil lectura relata sus propias preocupaciones y desesperación por los continuos y frecuentes errores en el manejo y las operaciones de la campaña demócrata.

Fue este libro precisamente el que acusó al equipo de la campaña de Hillary Clinton de haber asumido, por debajo de la mesa, el control de las finanzas y las operaciones del Partido Nacional Demócrata.  Resulta que los Clinton y aquí hay que reconocer que Bill tuvo mucho que ver en todo esto, mucho antes de que Hillary  fuera la candidata efectiva del partido demócrata, le dieron millones de dólares a los dirigentes que Obama había puesto en el partido a dirigir las operaciones previas a la campaña y la elección, con la condición de que a cambio del dinero ellos, los Clinton, asumirían el control del partido durante la elección.

El pobre partido demócrata, que como institución en los últimos 6 años estuvo plagada de deudas y de falta de donativos importantes aceptó darles el control.

Y aquí usted como ente pensante, se tiene que preguntar; ¿qué le paso a un partido tan importante? ¿Cómo es que pudo haber caído en la pobreza? La culpa fue de Obama, o mejor dicho, de los donadores demócratas no quisieron dar dinero mientras Obama fuera presidente.

Claro que este reclamo de Brazile es aún hoy,  vehementemente  rechazado por Bill y por Hillary, y también por montones de los famosos Clintonites, (los seguidores de Bill y Hillary) que dicen que el acuerdo que hizo sumiso al partido al poder de campaña de Clinton sobre el DNC, se aplicó solo a las elecciones generales. Pero nada más.

Curioso, ¿no es cierto?- Porque al reconocer esto, los Clinton y sus seguidores reconocen que el senador Bernie Sanders tuvo razón al crear todo el alboroto que hizo por los supuestos agravios que el sufrió cuando se dio cuenta que la baraja y los dados estaban todos cargados en su contra, y que “hiciera lo que hiciera” el senador para ganar el número de votos nunca estaría a su favor, fue entonces que Bernie acuso a los Clinton y proclamo que si no había reglas distintas  él jamás seria, el candidato demócrata en la elección del 2016.

Hoy todo esto del 2016 se vuelve relevante, no solo por las acciones diarias del Presidente Trump, sino porque al menos el 50 % de la población del país, en noviembre del 2018,  va a buscar en las elecciones de medio término regresarles el control del congreso a los demócratas.

Es en el 2018 que usted escuchara hablar y conocerá más de cerca de la senadora Elizabeth Warren, una demócrata de Massachusetts, quien comparte muchos de los puntos de vista de Sanders, sobre la política americana interna y externa, y que siempre ha dicho que es cierto que los Clinton manipularon la elección presidencial del año pasado.  Le digo que recuerde a Elizabeth Warren porque es muy posible que sea un muy fuerte contendiente por la presidencia en el 2020.

Lo que hay que decir aquí; es que la situación política de Estados Unidos no va a cambiar mientras los demócratas sigan escribiendo libros acerca de porque perdieron ante Trump.

Lo que ellos necesitan escribir hoy es: Acerca de cómo van a ganar en el 2018 y en el 2020.

A mi escribir sobre todo esto me preocupa porque siento que usted en México va a pensar… “Y a mí que me importa que los gringos hagan de su vida un papalote”

Bueno, eso hace años esto pudo haber sido cierto, pero hoy no lo es más.

Hoy, México y Estados Unidos están tan pegados que todo lo que ocurra en Washington debe ser de interés de los mexicanos.  Nada más vea usted lo que le hicieron al peso las exclamaciones ignorantes y constantes de muchos medios mexicanos acerca de que Trump iba a cancelar el TLCAN.

Vea usted que le ha pasado a México, con la insistente intransigencia de un gobierno americano. Vea usted lo que ha ocurrido en la bolsa mexicana que ha estado más asustadiza que nunca antes. Y finalmente vea usted la parálisis que causa en las inversiones extranjeras en México, la ansiedad de la incertidumbre de que va a pasar mañana con el loco de Trump.

Y yo aquí quiero insistir, no es solo Trump.  Es un país y una población americana que está reaccionando a la presencia de tanto latino, tanto México-Americano, tanto Afroamericano y tanto Asiático y que reacciona igualmente al cambio que ven en su país en su rostro y en su cultura popular.

El llamado Center for American Progress (CAP), le encargó a un grupo de expertos liberales y progresistas, un análisis contemporáneo sobre la elección del 2016.

Los resultados son  fascinantes:

Entre las conclusiones esta un hecho manifiesto de oposición a lo que muchos americanos interpretan como la reconquista.  Y ese electorado del día de las elecciones de 2016 fue parte de lo que hasta hoy sabemos, incluyó a un mayor porcentaje de votantes blancos que lo que las encuestas de salida el día de la elección nos habían indicado.

Usted pregunta si los americanos apoyan la idea del muro.  En este estudio está la respuesta.

Sí, es cierto la causa de la efervescencia es debida a Trump, pero esta no ocurre sola, ocurre en la rebelión blanca americana, opuesta a que su rostro se torne más bronceado y a que su cultura sea menos la americana tradicional.

Vaya Menos “gringa” para que usted me entienda.

Lo curioso de ese análisis que hacen tantos blancos americanos es que está equivocado.   Ni el rostro de Estados Unidos va a cambiar de repente, ni su cultura se va a latinizar; Sabe porque, simplemente porque los latinos no estamos asimilando a pasos agigantados, y nos estamos mezclando en matrimonios, no solo con los blancos, sino con los asiáticos y los afroamericanos también.

Hoy los inmigrantes no solo estamos hablando más ingles que nunca antes, sino que lo estamos usando en trabajos de todo tipo y por toda la nación entre americanos nativos… Como lo hicieron millones de otros inmigrantes en el pasado.

Y ya no somos monolingües, somos más bilingües y hablamos más ingles en casa y en el trabajo.  Además conforme más nuestros hijos crecen y se mezclan, menos el español se convierte en la segunda lengua del país.  Solo vea a California en donde estadísticamente, hoy al final del 2017, viven más inmigrantes que blancos… Y vea usted California sigue siendo tan americana como siempre.

Ahora para regresar al estudio de CAP, una de las conclusiones más importantes fue;

“Que las encuestas el día de la elección presidencial cuando Trump y el  muro eran lo más relevante en la mente de los electores, fueron los votantes blancos con educación universitaria que salieron también a expresar sus sentimientos internos, se nos dijo que los blancos pobres sin educación habían elegido a Trump.  Hoy sabemos que eso es falso.

Que la votación de los blancos educados fue radicalmente subestimada y que lo mismo ocurrió  con la proporción de votantes blancos sin educación, que fue “seriamente sobrestimada”.

Conclusión:

Trump no es resultado de la influencia de los blancos no educados.

Trump es resultado de una población blanca que quiere seguir siendo y teniendo a  la mayoría de los habitantes de Estados Unidos viviendo en la forma americana tradicional que conocen.

Y podría uno agregar que gracias a una prensa nacional floja, que tiene desajustados todos sus encuadres de análisis, el pueblo blanco americano, sigue temiendo una invasión latina y extranjera que no está ocurriendo y que tampoco va a ocurrir… Al menos en el transcurso de nuestras vidas.

Trump es causa de desinformación; y por eso sus locuras racistas como el muro y como la prohibición migratoria de países islámicos, no es totalmente rechazada por los americanos en general, ciertamente no rechazada en privado.

¿Por qué le cuento todo esto?

Porque creo que es importante que usted se dé cuenta de que si los demócratas como Elizabeth Warren, el mismo Joe Biden y otros que quieren enfrentarse contra Trump en el 2020, van a tener éxito, antes tendrán que buscarse un programa de gobierno tan fuerte y tan contundente como el que le acabo de describir.

Si en el 2018, los demócratas ganaran el control del congreso, eso desinflaría completamente a Trump y podría darle la vuelta a Estados Unidos y hacer fuerte una vez más su relación con México.  El problema es que esta fuera del control de México y de los mexicanos, el poder convencer a los demócratas americanos que para ganar necesitan buscarse… Lemas, temas y razones.

Si no lo hacen, tendremos a Trump por 7 años más.

Es cierto que Trump será vulnerable en 2020, pero los demócratas aún deben aprender mejor las lecciones de la derrota de Clinton para así atraer a toda la gama de votantes que necesitarán para ganar.

Este es el momento para reconocer a los nuevos segmentos de la población diaria con la que interactuamos todos los días, y no solo es cuestión de raza es también de género y de todo.  Para que Trump se vaya, será necesario que los demócratas atraigan a una genuina coalición interracial y escuche usted también de transgenero”.

La última pregunta que quiero hacerle aquí es si usted conoce a alguien que haya hablado de esto; ¿Si hay algún líder demócrata, que hoy ya haya descifrado este nuevo código político?

Hoy al final del 2017, es saludable reflexionar sobre tiempos y consecuencias.

Por ejemplo…  ¿Si la campaña de 2016 ya duró tres años y los debates sobre lo que ocurrió en ella continúan siendo actuales?  Lo que debemos ahora imaginarnos, es que nos traerá no solo el 2018, sino los próximos tres años.

Feliz y exitoso 2018 para usted que nos lee cada mes.

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